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Usina Emprendedora: Majólica, un espacio donde el arte invita a desconectar para volver a crear

Desde un pequeño taller con apenas cuatro clases semanales hasta recibir a más de 2.700 personas, Majólica creció convirtiéndose en un espacio de encuentro, creatividad y experimentación. Hoy suma una nueva propuesta con tornos alfareros de última tecnología y continúa apostando al arte como una experiencia para todas las edades.

En tiempos donde las pantallas ocupan gran parte de nuestra vida cotidiana, cada vez son más las personas que buscan espacios para detenerse, crear y volver a conectarse con sus propias manos. Esa es una de las propuestas que impulsa Majólica Taller, un espacio dedicado a la cerámica que nació en agosto de 2023 y que hoy se convirtió en un punto de encuentro para quienes quieren experimentar con el arte.

Al frente del proyecto se encuentra Eugenia Salas Velarde, propietaria y ceramista de Majólica, cuya relación con este mundo comenzó desde muy chica. Sus primeras experiencias con la cerámica surgieron durante su infancia, de la mano de una reconocida familia de artistas amiga de su familia, un vínculo que despertó una pasión que con el tiempo se transformaría en su profesión.

Su camino de formación la llevó hasta Italia, donde estudió en la Scuola d'Arte Ceramica de Deruta, una localidad reconocida como una de las cunas históricas de la cerámica italiana, y también en la Università per Stranieri di Perugia. Luego de regresar al país en 2023, decidió transformar toda esa experiencia y conocimiento en un proyecto propio.

Así nació Majólica, inicialmente en el barrio Alto La Viña, dentro de un espacio dedicado al bienestar integral llamado Karuna. En sus comienzos, el taller contaba con apenas cuatro clases semanales y un pequeño grupo de alumnas. Pero la propuesta comenzó a crecer rápidamente.

Durante 2024, Majólica alcanzó un récord de más de 900 alumnas que pasaron por el taller en un solo año, y desde su apertura ya recibió a más de 2.700 personas, demostrando el creciente interés por volver a las actividades manuales, creativas y alejadas de las pantallas.

Uno de los grandes diferenciales del espacio es que los alumnos cuentan con todo lo necesario para desarrollar sus propias creaciones. Pastas, pinturas, colores, herramientas y la cocción de las piezas están incluidos dentro de la experiencia, para que quienes asisten puedan concentrarse simplemente en experimentar, aprender y dejar volar su creatividad.

Porque detrás de una pieza terminada existe todo un proceso. El modelado, el secado, la primera horneada, el esmaltado y la horneada final son algunas de las etapas que puede atravesar una creación antes de llegar a su resultado definitivo. En Majólica se hornean aproximadamente 130 piezas por semana, acompañando cada una de ellas desde la idea inicial hasta su transformación final.

El crecimiento del proyecto también llevó a Eugenia a buscar constantemente nuevas propuestas. Este mes de septiembre, Majólica lanza su esperado taller de torno alfarero, incorporando tornos de última tecnología y convirtiéndose en el único espacio de la provincia en ofrecer esta propuesta.

El torno alfarero permite vivir una experiencia completamente diferente con la arcilla: las manos, el movimiento y la concentración se unen para transformar un bloque de material en una pieza única. Una actividad que, además de desarrollar habilidades artísticas, invita a hacer una pausa y disfrutar del proceso creativo.

Majólica también piensa en los más chicos. Por eso cuenta con talleres destinados a niños y niñas desde los 8 años, donde pueden experimentar con diferentes técnicas, descubrir el arte y desarrollar sus propios procesos creativos en un entorno pensado especialmente para ellos.

Desde sus primeras clases hasta los eventos y experiencias que comenzaron a sumar a su propuesta, como su primer encuentro realizado junto a Pizzería Carlini, que reunió a más de 40 personas, Majólica continúa evolucionando sin perder su esencia.

Porque no se trata solamente de aprender a hacer cerámica. Se trata de descubrir una actividad sensorial, divertida y creativa, donde cada persona puede crear a su propio ritmo y donde una simple pieza de arcilla puede convertirse en una forma de expresión.

Majólica Taller propone justamente eso: cambiar por un momento el celular por un bloque de arcilla, ensuciarse las manos, experimentar y descubrir todo lo que puede surgir cuando nos damos permiso para crear.

Podés visitar Majólica en Coronel Dávila 695, de lunes a viernes por la tarde y los sábados de 9 a 13 horas. Para consultas e inscripciones podés comunicarte al 3883147051. Seguilos en redes sociales como @majolicataller.