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Inconmensurablemente blancas, Las Salinas Grandes

En un nuevo recorrido viajamos hasta las Salinas, paisaje recientemente elegido como una de las Siete Maravillas argentinas.

Con un paisaje imponente Las Salinas Grandes forman parte de una visita obligada para los jujeños como así también para visitantes de todo el mundo. Las mismas fueron declaradas recientemente como una de las 7 maravilla naturales de Argentina, formando parte de una lista muy selectiva que nos invita a conocer los lugares más bellos del país. Se trata del tercer salar más grande de América del sur en uno de los puntos más elevados del suelo argentino. Bienvenidos a una maravilla Jujeña.

La propuesta es un recorrido imperdible  a un paisaje muy representativo para la provincia, su inmensa planicie blanca se funde con el horizonte azul del cielo, convirtiéndose en la principal característica de las fotografías tomadas en el lugar, de hecho, son clásicas las  imágenes que buscamos captar o reproducir, pues  se torna inevitable jugar con la profundidad y perspectiva de este desierto de sal.

Situadas a unos 130 km de la capital de la provincia las Salinas Grandes son el tercer salar más grande de Sudamérica con una extensión de 221 km 2 a cielo abierto. Ahí donde todo es blanco, se juntan el cielo con la tierra creando una sensación única de infinitud. En las épocas de lluvia se impone la formación de espejos de agua generando reflejos panorámicos del paisaje natural y durante una visita nocturna podría definirlo como un viaje cósmico, un encuentro con el universo en su máxima expresión.  

Iniciamos el viaje desde San Salvador de Jujuy, tomamos la RN N° 9 y a 65 km aproximadamente desviándonos por la RN N° 52  arribamos  a la localidad de Purmamarca, en esta oportunidad uno de los pueblos más elegidos por su gran atractivo turístico nos servirá como lugar de paso, quizás para realizar algunas compras, estirar las piernas o simplemente cargar agua caliente antes de dirigirnos a destino.

Subir  la Cuesta de Lipán es una experiencia zigzagueante, visualmente muy atractiva sobre todo si la atravesamos durante el día, ya que se puede apreciar lo sinuoso y empinado de su trayecto, está completamente asfaltada y su pico máximo de altura son los 4.170 msnm en el mirador del Abra de Potrerillos, es habitual las descompensaciones en esta zona debido a la altura y es recomendable prever medicamentos que ayuden a mitigar estos síntomas, o en lo personal unas hojas de coca; posteriormente y antes de llegar a Las Salinas la altura descenderá levemente.

Una vez llagados a destino es momento de disfrutar, se puede hacer un recorrido para transitarlas o realizar también una visita guiada en la cual conoceremos la historia del lugar, el relato de quienes habitan sus alrededores en las comunidades cercanas nos ofrecerán una experiencia diferente, un testimonio que seguramente harámención a uno de los trabajos más antiguos de la zona "Los Salineros", sus rostros y manos están curtidas por las labores diarias y la hostilidad de un clima frio, árido con un sol incandescente.

Una vez más la recomendaciónes cuidar y respetar los espacios naturales y a quienes lo habitan, nosotros estamos de paso, somos visitantes  y nuestra visita no debe ser perturbadora. No dejes nada más que un buen momento, no traigas más que un buen momento.

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