Jujuy | TRANSPORTE

La falta de pago perjudica nuevamente a los choferes y usuarios

Se trata ya de un problema cíclico. En solo días podríamos volver a quedarnos sin transporte público y la cuestión sigue siendo minimizada por un gobierno que insiste en hablar de un conflicto entre privados.
  • Los choferes aún no pueden cobrar sus haberes y piensan en posibles medidas de fuerza.
  • Otra vez, el usuario podría ser rehén de un conflicto que se perpetuó en Jujuy.

Hablar del conflicto que atraviesa el transporte no es algo nuevo, al menos no en Jujuy. Hace varios años que esta situación se presenta en la cotidianeidad de los choferes y los usuarios.

Cientos de miles de jujeños tuvieron que padecer en, dos oportunidades, 8 días de paro consecutivos, y durante ese tiempo ninguna iniciativa surgió por parte del Estado provincial o municipal para restituirle a los usuarios el servicio de transporte.

Había una importante deuda salarial con los choferes. Desde Casa de Gobierno únicamente balbuceaban que la responsabilidad era del gobierno nacional, y desde la municipalidad intentaban instalar que se trataba de un conflicto entre privados.

Los dos relatos eran una verdad a medias, Nación estaba en mora, pero el gobierno provincial también, los choferes reclamaban el salario a los empleadores, pero la Municipalidad es quien tiene la potestad en las calles, y el transporte es un servicio concedente.

A los trabajadores, hoy les siguen adeudando la segunda cuota del SAC, los haberes del mes de junio y muchos ítems que dependen de la situación particular de cada empresa.

La dura realidad de los choferes tuvo su momento más visible cuando sus pares de otras provincias mandaron a Jujuy bolsones con alimentos.

Este problema es de larga data y se manifiesta de manera contundente desde 2018. A partir de allí, la provincia reiteradas veces se comprometió a poner fin al conflicto, pero siempre el recurso fue la remanida mesa de diálogo, que finalmente derivó en simples mesas de catarsis y nunca salió de allí una solución al problema.

Tras el último paro, algunos concejales tuvieron la iniciativa de conformar un ente autárquico regulador del transporte, más burocracia, más estructura política, más cargos y continuar desviando dineros a asuntos que para nada solucionan el problema.

Hasta hoy el gremio esperaba que se cumpla con los haberes correspondientes al mes de julio, pero aún esto no se podrá concretar debido al incumplimiento del gobierno provincial en depositar la totalidad del monto del subsidio comprometido.

Ante la falta de la llegada del subsidio nacional, la UTA solo garantiza el servicio normal hasta el próximo lunes, sin descartar posteriormente posibles medidas de fuerza.

Hasta la fecha la problemática se repite una y otra vez con pequeños intervalos de calma.

El transporte público de pasajeros convive diariamente con un gran desorden, taxis amarillos, taxis compartidos, uber, taximoto y remises truchos. Semejante desorganización, generada por la política, solo puede ser solucionada con decisiones firmes que se transformen en políticas de Estado, pero esto en los tiempos que corren es solo una quimera.