Sin embargo, ¿fueron estos cambios iguales para ambos miembros de las parejas? Sobre eso trata un nuevo trabajo de Victoria Costoya, Lucía Echeverría, María Edo, Ana Rocha y Agustina Thailinger.
Basado en una encuesta para Argentina, la publicación del Cedh proporciona evidencia sobre las brechas de género en la asignación del tiempo al trabajo y a las tareas no remuneradas (tareas domésticas, cuidado de niños, apoyo en las tareas escolares de los niños y ocio). Durante el período de cuarentena estricta, se encuestaron por Internet a 961 parejas, de las cuales 785 tenían hijos. La encuesta recopiló información sobre las horas asignadas por ambos miembros de la pareja al trabajo pago y no pago, antes y durante la cuarentena.
“Los resultados indican que hubo una reducción en el tiempo asignado al trabajo remunerado y un aumento en el tiempo dedicado a actividades no remuneradas para ambos miembros de la pareja. Sin embargo, mientras que la carga de trabajo pago entre hombres y mujeres se hizo más equitativa, las mujeres asumieron una mayor proporción de la carga adicional del trabajo doméstico y el cuidado de los niños”, dijeron las investigadoras.
Los resultados de este trabajo se asemejan a los resultados encontrados para países desarrollados, como España, Italia e Inglaterra. Si bien es cierto que las políticas de confinamiento también han dado lugar a un aumento del involucramiento de los hombres en las actividades domésticas y de cuidado, a grandes rasgos la evidencia en Argentina y en el mundo apunta a un aumento en las brechas de género en términos de tareas no remuneradas.
La mayor brecha de género dentro de las parejas estuvo vinculada con la provisión del cuidado infantil educativo y la realización de tareas domésticas. El Covid-19 ha sido responsable de retrocesos en incontables dimensiones y la evidencia reciente parece indicar que las brechas de género no han sido una excepción”, concluyen.
FUENTE: El Economista