“La tormenta de anoche fue muy fuerte, se llevó mucho del terreno y de la casa. El agua comió la casita de una señora. Toda la tierra se trasladó y comió como 5 metros de tierra. La corriente fue muy fuerte”.
“Es bastante angustiante ver cómo el agua va subiendo y se va comiendo todo”.
“Hay defensas más adelante pero en este sector no hay nada. No terminaron las obras. Entre los vecinos estamos viendo de hacerlo nosotros porque no podemos esperar al municipio”.
“Somos más de 20 familias. Hay 3 recién nacidos en la manzana solamente”.
“Nadie vino en estos días”.
“Muchos vecinos nos vamos por la crecida. El agua entra hasta arriba. Buscamos salvar algunas cosas, y otros nos queda solamente ver cómo el agua se lleva todo”.
“Hay cosechas de choclo para sustentarnos, tomates, sandías. Plantaciones que se llevaron por el agua”.
“A las autoridades no podemos decirles nada porque no vienen, no hacen nada. Vienen solo en época de campaña y hasta nos regalan chapas. Estamos olvidados. Cuando necesitamos que la policía venga, nos dicen que no tendríamos que estar acá y no tenemos derecho a estar. La policía se lava las manos cuando hay delitos en este sector”.
Por su parte, Blanca Tolaba tiene un negocio en el barrio Alto Palpalá, y tuvo muchos inconvenientes con el ingreso del agua a sus domicilios. Paradójicamente la semana pasada habían pedido obras en el sector y no tuvieron respuestas.
“El agua ingresó a mi negocio a la mitad. Perdí la mitad. Todavía tengo agua hasta en el garaje. Con mi hijo sacamos lo que pudimos. Lo que no, se perdió. Esto era un rio. El agua me llegó hasta la mitad”.
“Mis vecinos son adultos mayores, viven solos y sus familiares no podían ingresar, el agua venía muy fuerte”.
“De la calles Malvones hasta la Avenida Amancay sufrimos un montón. Pedimos al municipio que no nos cobren los impuestos porque estamos en un barrio sin cordón cuneta, sufrimos para que nos coloquen un foco de luz, hay gente mayor. El centro vecinal no hace nada por el barrio”.
“Por lo menos vengan a ayudar a los vecinos desde el centro vecinal. Nada. No vinieron. Hay que luchar solo”.
“Pedimos bocas de tormenta, pese a que no tenemos cordón cuneta. ¿Vamos a morir así?”.