“No me puedo hacer cargo del mambo de cada uno”
Consultado por las recientes irregularidades surgidas desde la administración municipal, el intendente palpaleño negó responsabilidades y acusó una operación para desprestigiarlo.
El balance del primer semestre en la ciudad siderúrgica ha puesto en manifiesto el descontento de gran parte de los vecinos. La desconfianza sobre la gestión municipal ha sido cuestionada en múltiples oportunidades durante los dos años y medio de mandato. Y los escándalos recientes surgidos dentro del Centro Cívico poco han ayudado a mejorar la imagen del ejecutivo.
Dentro de las irregularidades detectadas, el caso del “arquitecto trucho” y el “Jefe contable del IMD” ha despertado la inquietud ciudadana sobre los controles administrativos y los descuidos en los decretos que deben pasar por el Departamento de Personal.
El intendente Pablo Palomares en diálogo con nuestro medio explicó como se originó el problema de los sellos y las medidas tomadas en consecuencia.
Sobre la empleada municipal que trabaja en el Centro de Día y tras la denuncia del Colegio de Kinesiólogos, el jefe comunal desestimó que se hayan realizado atenciones médicas profesionales en un lugar donde los abuelos se reúnen a comer.
Recientemente el Tribunal de Cuentas también informó sobre dinero faltante administrado por el Instituto Municipal de Desarrollo, hecho que habría motivado la intervención del organismo junto con el hallazgo de “entradas paralelas”. Para Palomares no hay que sacar conclusiones anticipadas ya que las objeciones de este tipo son comunes.
Sobre las irregularidades mencionadas líneas arriba, el funcionario considera que existe una clara intención de perjudicarlo y compara su administración con las gestiones previas condenadas ante la justicia.

