Jujuy | Tercera edad

Presman nos plantea Vivir 100 años

La sociedad actual está dando nuevas posibilidades de alargar los años de vida. El promedio, son 80 años, pero sin embargo no dejamos de preguntarnos ¿por qué?, ¿para qué?, ¿qué sentido tiene vivir 100 años?.

Carlos Presman intercala realidad y ficción en la búsqueda de respuestas a estas preguntas y dice que es posible vivir mejor la vejez con el aporte de los organismos públicos.

Los cambios sociales y los avances científicos aplicados a la salud lograron prolongar la vida humana y ´precisamente las Jornada “Vivir 100 años” que se desarrolló en esta ciudad, tiende a empezar a reflexionar en este sentido.

“Envejecer no es enfermar", dijo el médico y especialista en gerontología y autor del libro  "Vivir 100 años".

El profesional planteó en su visita a Radio 2 que uno "existe porque hay otro que te da existencia". “La idea es no trabajar como vienen haciéndolo ahora. Estamos tan atrasados, seguimos trabajando con la enfermedad, con la silla de rueda, con el ACV, seguimos trabajando con la persona cuando ya hemos llegado tarde. La realidad es que hoy las personas no solo viven más, sino que tienen una gran posibilidad de vivir mejor. Tiene que ser el protagonista, porque uno de los grandes protagonistas del cambio es uno mismo” reflexionó en torno a la edad.

“La vejez es mal vista, es hasta estéticamente rechazada. Como cambiamos esa cultura en la cual la imagen es ser joven, lindos y delgados. Como cambiamos este concepto de envejecer es igual a enfermar. No es así” sostuvo en su análisis.

En tal sentido, consideró que “hay una belleza de la vejez, hay una salud de la vejez y una cantidad de potencialidades humanas, de seres humanos que llegamos a edades muy avanzadas”.

Para ello se necesita integrar a todos los organismos públicos, “porque lo que se ha logrado de manera evidente, la posibilidad de vivir bien 100 años, tiene que ver con la participación de los organismos estatales”.

La expectativa de vida en la Argentina hoy es superior a los 80 años, “esto es lo que se llama la revolución demográfica”,  “tenemos que cambiar culturalmente a este grupo humano e incluirlo. Esto que está en el lenguaje es una cultura que discrimina al viejo, lo pone en un lugar de desvalor y entonces lo traslada al ámbito de la salud: no lo ponemos en terapia intensiva porque es viejo; no le damos tal servicio porque es viejo, etc.”.

Según Presman, “es tremendo por un eje central, que todos somos viejos más tiempo y cuando uno encarniza más tiempo, tiene que pesar que sociedad vamos a construir para cuando nosotros lleguemos a los 80 y 90 años. Cambiar este concepto cultural de que la vejez es igual a enfermedad, que es feo, etc. Empezar a entender que la vejez es un éxito colectivo”.

Actualmente los países que tiene trayectoria de años en longevidad, Europa, EE.UU. o Canadá, tienen política públicas de inclusión, que van desde muy bueno hogares de adultos mayores, hogares de día, Centro de Jubilados, participación de los adultos mayores en la vida pública y en la vida social. “La idea que los adultos no queden solos y mirándose así mismo” afirmó.

Para Presman, salir al encuentro del otro y vincularse socialmente, tener un proyecto personal que siempre implica al otro, “es lo que ha demostrado que mejora la calidad de vida y extiende la cantidad de años. Cuando uno tiene un para qué, tiene un proyecto vital, la edad es como que se licúa, desaparece”.

Para ello también tiene que participar fundamentalmente la sociedad en su conjunto. “Ya hay una evidencia científica de que tener un proyecto vital mejora la calidad de vida. Inclusive mejora las posibilidades de atravesar la enfermedad, porque también es cierto que en los adultos mayores prevalece una cantidad de enfermedades que hay que abordarla y prevenirla”.