El saldo del temporal desnudó la inacción gubernamental en Jujuy
Un nuevo temporal de tormentas se manifestó en la provincia, sumiendo varios pueblos y ciudades en un escenario de desastre. Las imágenes de calles cubiertas por el aluvión que arrastraron las aguas, el desborde canales, arroyos y ríos fueron recurrentes en toda la geografía jujeña.
- Gran parte de la Argentina fue pasada por agua durante el último fin de semana.
- El pronóstico es poco alentador para los próximos días: el alerta amarilla por tormentas fuertes continua vigente.
Metán, Guemes, Roldán, Calchín Oeste, Santa Rosa de Calamuchita, Tafí Viejo, San Miguel de Tucumán, Corrientes, Laguna Yema, Tandil, son tan solo un puñado de las ciudades y pueblos afectados por las tormentas que castigaron el interior argentino.
Las alertas meteorológicas amarillas y hasta naranjas anunciadas por el Servicio Meteorológico Nacional cumplieron con la premisa, creando un real estado de caos, con anegamientos, crecidas de ríos, granizadas, cortes de circulación vehicular y otros servicios básicos que por causas de fuerza mayor se vieron interrumpidos.
Jujuy claramente no fue la excepción, donde múltiples barrios pasaron el último fin de semana de enero bajo el agua. Se registraron múltiples cortes de ruta en distintas regiones, especialmente sobre la Ruta Nacional N° en zona quebradeña, pero también en zonas rurales de la Puna y departamento Palpalá.
Las imágenes durante y post temporal son dramáticas, incluyendo casas desmoronándose en el asentamiento de barrio Belgrano, hasta el empedrado de aluvión que se apoderó de las calles maimareñas. En algunos casos los trabajadores municipales encabezaron un rápido operativo de recuperación urbana, otras veces fueron los propios vecinos que debieron accionar para no quedar aislados en sus domicilios por tiempo indeterminado.
A continuación una síntesis sobre lo ocurrido durante el fin de semana en barrios capitalinos y también en algunas localidades del interior. Una pequeña muestra del caos que se forma cuando llueve en Jujuy, a veces por falta de planificación e infraestructura pluvial otras veces por la inconmensurable fuerza de la naturaleza.