Cerruti explicó que a los usuarios residenciales con mayor poder adquisitivo les quitarán los subsidios, mientras que en el caso de los que cuenten con tarifa social y los sectores vulnerables el aumento se calculará por el 40% del CVS del 2021. Para el resto de los usuarios el alza será del 80% del CVS del 2021.
Cerruti confirmó además que el Gobierno convocará a audiencias públicas para analizar el esquema tarifario para la electricidad y el gas en el bienio 2022/2023, con el criterio de segmentación y sin que se supere el nivel de los salarios.
Cerruti mencionó que hay un límite para las subas de tarifas de luz y gas: “Estamos hablando de un tope, que ninguna tarifa puede aumentar más de 80% de CVS del año anterior”. Además, dijo en conferencia de prensa virtual, por haber dado positivo en coronavirus, dijo que el FMI pedía “un aumento más elevado en las tarifas de servicios públicos ” que el esquema que fue finalmente acordado.
Conferencia de prensa, de manera virtual, de la portavoz de Presidencia, Gabriela Cerruti
El entendimiento prevé una segmentación, con aumentos diferenciados de acuerdo a tres categorías de usuarios durante los años 2022 y 2023:
- Usuarios de más poder adquisitivo: dejarán de recibir subsidios al consumo energético en función de su plena capacidad de pago (abarcaría al 10% de los usuarios).
- Beneficiarios de la tarifa social: el incremento total en su factura para cada año calendario será equivalente al 40% del coeficiente de variación salarial (CVS) del año anterior.
- El resto de los usuarios: el incremento total en la factura para cada año calendario será equivalente al 80% del CVS correspondiente al año anterior.
Si se toma como referencia, la suba del CVS durante 2021 fue de 53,4%. Con ese porcentaje, los usuarios con tarifa social tendrán aumentos del orden del 21% como máximo. El otro segmento, tendría aumentos de 42,7 por ciento.
Con información de Ámbito e Infobae