Política

Sin planificación, los jujeños pagan las consecuencias

Los gobiernos normales suelen implementar acciones de asistencia y coordinación durante temporales.

Aquí, otra vez, otro temporal generando inconvenientes como sucedió este fin de semana y nos encontramos con que no se han tomado las precauciones necesarias de manera preventiva. Esto, evidentemente, tiene relación con la falta de preparación o con alguna dificultad para anticipar la magnitud de los eventos climáticos.

La falta de acción preventiva en infraestructura puede agravar los problemas durante los temporales. Aquí hay factores como la desidia, la escasez de recursos y la corrupción ya que muchas veces la plata para obras está o estuvo pero siempre termina de esta manera porque nadie controla nada.

Mientras tanto la infraestructura crítica en drenajes o calles y caminos está en franco abandono.

Las consecuencias vienen con inundaciones por drenajes obstruidos o insuficientes dañando propiedades que ponen en riesgo vidas.

En otro orden, tenemos los deslizamientos de tierra por carreteras mal mantenidas en áreas complicadas que pueden eventualmente bloquear el acceso a comunidades en el interior.

Todo tiene un costo de carácter económico ya que las reparaciones post desastre son más costosas que la inversión en mantenimiento preventivo.

Hay muchos problemas crónicos como las construcciones en zonas de riesgo donde hay viviendas asentadas en tierras que pueden ceder.

Insisto, la desidia en infraestructura no solo provoca daños materiales sino hasta perdidas de vidas y desplazamientos forzados. Esto pasa generalmente en zonas más vulnerables.

Estas comunidades se enfrentan a estos desastres recurrentes debido a infraestructura deficiente. Pueden caer en ciclos de pobreza que sus medios de vida se ven constantemente amenazados.

Las autoridades no muestran gestión en infraestructura.

No hay planificación urbana sostenible que implique implementar el buen uso del suelo evitando, como decía, construcciones en áreas de alto riesgo.

En el presupuesto, no sabemos los ciudadanos si hay partidas adecuadas priorizando la inversión en infraestructura pública junto a tecnologías adecuadas y sostenibles.

Son gobiernos, tanto el municipal como el de la provincia, que se escuchan así mismos ignorando la opinión del sector privado, quienes podrían hacer aportes adecuados en cuanto a los hipotéticos riesgos…

Desde educación concientizar a la población sobre cómo prepararse para desastres y como poder contribuir a la mejora de su comunidad.

No se aprende de los desastres pasados. Es por ello que no hay plan para prevenir nuevos incidentes de hecho paso este fin de semana…

A mí me parece que la prevención de desastres es un desafío continuo que requiere un enfoque multifacético que incluye planificación, educación e inversión en infraestructura.

Nada de esto se ha hecho en décadas…las consecuencias están a la vista.