En Jujuy muere una persona cada 36 horas en siniestros viales
Los índices estadísticos son lamentables, la cantidad de muertes como consecuencia de accidentes viales dejan secuelas graves en muchas familias jujeñas. En Argentina, por año, quedan más de 120 mil personas traumatizadas, no solamente física sino también psicológicamente.
En el día de la Seguridad Vial, Alejandro Marenco, responsable del área en el municipio capitalino, trazó un duro panorama en esta materia. “No estamos bien” dijo en síntesis y llamo a reflexionar tanto a conductores, peatones y autoridades.
“Hoy debería ser un día de reflexión y acción sostenida, en los programas y no en acciones espasmódicas como lamentablemente sucede, en plantearnos en hacer ciudades amigables para el peatón y no responder a lo que demanda el parque automotor” sostuvo en este sentido Marenco.
Dijo que no siempre es bueno y saludable llenar las ciudades de reductores de velocidad u otros equipamientos tecnológicos, “porque eso desnuda que hemos perdido la capacidad de saber controlar el tránsito y de olvidarnos quienes son los que más transitan en la calle son los peatones y siguen siendo la franja más vulnerable. En lo que hace a la cantidad de víctimas, es un día que no debería quedarse solamente en hacer acto y repartir folletería. Esto debe ser un trabajo sostenido, si es que queremos revertir esta situación”.
En cuanto a datos estadísticos, éstos no favorecen en nada a la provincia de Jujuy, donde muere una persona cada 36 horas en siniestro vial y muchos quedan con secuelas de por vida y secuelas graves en algunos casos. “En Argentina mueren 7 mil personas al año y 120000 personas traumatizadas, no solamente físicamente, sino que quedan con secuelas psicológicas, hasta el final de sus días. Estas cifras, muy por el contrario de los que manifiestan los diferentes organismos de estado, están lejos de achicarse la cifra”.
Dijo además que “no solo hablamos de vidas. Es una cuestión que como sociedad no dimensionamos, no nos ponemos en el lugar que esta situación de la inseguridad vial es mucho más grave. Representa tres veces más en vidas perdidas de los que son lamentables sucesos de inseguridad ciudadana, y también en los casos de suicidio, que se tiene no solamente en Jujuy, sino en toda la Argentina. Es como para replantearnos todos y se necesita del comprimido ya es tiempo de aplicar normas duras”.
Marenco bregó para que se implementes nuevas normas de seguridad, que ayuden a reducir los índices de siniestros. “La seguridad vial y a nivel mundial y aquí en Argentina para que somos el cangrejo de Latinoamérica. Hace poco me interiorice en ISSO 39 001 que es la única norma ISO, y la única específica sobre los sistemas de seguridad vial. En Colombia, un país que es casi similar que nosotros, el estado decidió implementar esa norma. En Colombia un país similar a nosotros, puede tener dos o tres millones de habitantes más. El estado decidió implementar la norma ISSO 39001, un sistema de seguridad vial a nivel estado; en chile por un caso doloroso de atropello, de matar a una niña en un siniestro vial, en darse a la fuga, sancionar una ley lo que se conoce Ley Emilia y endurece las penas. En Argentina, lamentablemente en el Senado de la nación, todavía se sigue disputándose una interna política entre dos ministros del PE, para que la ley de alcohol Cero se trate o no”.
Para el funcionario, no era muy beneficioso si se implementaba esta ley. “Por otro lado, celebro que no se haya tratado esa ley. Porque el alcohol estaba en un cero artículo y por detrás venía siete artículos más que permitían habilitar una serie de artículos que también generan muchas muertes fundamentalmente en vacaciones y en época de verano y en ciudades como la nuestra, donde hay una ordenanzas desde hace muchos años y fuimos unos adelantados, permitía que esos vehículos se habilite para circular en las vías urbanas”.
Pidió Marenco, que toda la sociedad se involucre para mejorar esta situación. “Estamos en un punto donde siempre es bueno referenciarse, involucrarse, siempre es bueno profesionalizar al estado en cualquiera de sus expresiones. Para un municipio también es complejo poder sostener en el tiempo una serie de acciones para reducir el índice de siniestralidad en el radio urbano. Tiene una matriz lógica, el inspector de tránsito es un empleado público más y en Jujuy lamentablemente se vie en conflictos gremiales, que el inspectores de tránsito tampoco presta los servicios para los que deberían estar”.

