Entre las dificultades para acceder a los créditos del gobierno y las exageradas medidas del COE que limitaban la capacidad de producción, el funcionamiento fue parcial e insatisfactorio.
Con la vuelta a la fase 1 de la cuarentena dispuesta por el gobierno, en función de los nuevos casos de coronavirus detectados, muchos comerciantes salieron a pedir auxilio del Ejecutivo provincial.
Durante la conferencia de prensa de este jueves, el gobernador Gerardo Morales se mostró soberbio y falto de tacto para con las necesidades del sector y afirmó: “Que la actividad comercial no se queje. Somos la provincia que más volvió a la normalidad”.
Mientras la provincia sostiene una inmensa y costosa planta estatal hoy prácticamente paralizada, insiste en que el sector privado aguante.
No obstante, el mandatario no descartó una reactivación parcial de determinadas zonas de Jujuy aunque aclaró que, de concretarse, no contarían con una flexibilización similar a la que tuvimos.