El hecho tuvo lugar alrededor de la 1 de este viernes, cuando la guardia de prevención recibió el alerta de emergencia. Al arribar al inmueble, los uniformados constataron la gravedad del cuadro, encontrando al menor convulsionando en brazos de su desesperada madre.
Primeros auxilios y cápsula de emergencia
De inmediato, el personal policial inició maniobras de primeros auxilios para estabilizar las vías aéreas del menor. Ante la premura del caso y la necesidad de atención médica especializada, se dispuso el traslado urgente en un motovehículo policial.
Para garantizar la rapidez del recorrido y resguardar al pequeño de las inclemencias climáticas, los efectivos montaron una cápsula de emergencia abriendo paso a través de las calles de la ciudad sampedreña.
Reanimación en el trayecto y asistencia médica
Durante el trayecto hacia el nosocomio, las maniobras permitieron que el niño volviera a respirar con regularidad y rompiera en llanto, signo que brindó alivio a la comitiva.
Al ingresar a la Guardia de Pediatría del Hospital Guillermo Paterson, el menor fue asistido por el equipo médico, que le diagnosticó una convulsión febril producto de un cuadro de 38 °C de temperatura. Tras administrársele oxígeno y suero, el niño logró estabilizarse y quedó alojado en la sala de observación.