“Tuvimos varios hechos; hubo personas que, a la madrugada, intentaron abrir las puertas de casas de vecinos. En El Naranjito, que está a oscuras, la gente sigue pidiendo seguridad, ya que es tierra de nadie”, dijo.
Comentó que se dio aviso a la policía, “indicamos que personas ajenas al barrio estaban buscando a un supuesto oficial del ejército y andaban dando vueltas. Dimos aviso y no tuvimos respuesta. En calle Santa Ana, motochorros intentaron robarle a una vecina, se avisó al grupo de seguridad, llamamos otra vez, y molestos, tuvimos que llamar y hablar con el oficial a cargo. Recién después de enojarnos tuvimos respuestas de la policía con recorridos”, comentó.
También hubo intentos de entraderas el 1 de enero, contó Puca, quien dijo que “no podemos evitar esto porque no tenemos recorridos constantes en el barrio”.
Las calles a oscuras, consideró, propician el accionar de delincuentes. De esta forma, el residente apuntó contra la Municipalidad, indicando que “el vecino trata de arreglarlas, pero las calles están destrozadas. Lo venimos diciendo desde el año pasado: luego de las lluvias, en 2023, no las arreglaron, a pesar de las notas y las notificaciones a la Municipalidad. Avisamos a las autoridades de Participación Ciudadana pero hacen caso omiso y no hacen nada. Entre funcionarios no se llevan el apunte”.
“El municipio está ausente en la ciudad, en la mayoría de los barrios. Tratamos de limpiar y hacer con los vecinos, pero no se puede, es imposible. La Municipalidad está ausente y el vecino paga sus impuestos. Es un municipio ausente con los vecinos de Palpalá”.