Qué precauciones tomar al comprar carne
En Argentina, el síndrome urémico hemolítico es endémico. Con 500 casos nuevos registrados por año, constituye la primera causa pediátrica de insuficiencia renal aguda.
En los niños, la alimentación saludable y nutritiva es clave. Si bien muchos padres piensan que lo que diferencia a una "buena" de una "mala" alimentación es en sí lo que se come y cómo se prepara, una de los principales focos de análisis debe reposar en el dónde se compran los productos. Las precauciones que tome un comercio para vender alimentos delicados -como por ejemplo la carne o los vegetales- determinan la calidad de las comidas de los más chicos.
Para una mejor calidad alimenticia es importante observar detenidamente las condiciones de la carnicería al momento de ir a comprar la carne. Sobre todo por los niños, quienes presentan mayor riesgo de contraer síndrome urémico hemolítico (SUH). Algunas precauciones a tener en cuenta:
-La carnicería: las cámaras frigoríficas y los utensilios deben atravesar un profundo proceso de limpieza y desinfección. Todo debe ser higienizado con agua caliente limpia, con productos desinfectantes, luego enjuagado y secado correctamente. Las picadoras y sierras deben desarmarse para realizar el procedimiento de sanitización, ya que la contaminación de estas herramientas pondrá en riesgo toda la carne, aún no estando contaminada, con la que entre en contacto.
-Precauciones que debe tomar el carnicero: todos los trabajadores que entren en contacto directo con la carne no deben estar bajo un proceso de enfermedad gastrointestinal (ya que pueden transmitirlo a la carne) y deben procurar conocer su estado de salud para evitar ser portadores de una bacteria potencialmente peligrosa para los consumidores del producto.
Además de poder hacer un rápido análisis visual del estado y la calidad higiénico-sanitaria del local y el comerciante, el consumidor puede notar también a simple vista algunas características de calidad en la carne.
La temperatura a la que debe ser conservada la carne de ganado fresca que se expenda después de 24 horas de haber sido sacrificada la res, no debe ser mayor de 5 grados centígrados en cámaras frigoríficas, según el Código Alimentario Argentino (CCA). Las principales características a inspeccionar son:
En carnes rojas: La grasa debe ser firme al tacto y no debe contener zonas o puntos hemorrágicos. Las carnes de color oscuro, duras, secas, con falta de brillo, grasa externa oscura o escurrimiento de líquido color marrón son características de carne alterada.
En carnes blancas (aves): Las aves faenadas, sean enfriadas, refrigeradas o congeladas, sólo se podrán comercializar y expender sin vísceras.
Sólo pueden ser comercializadas con sus menudencias siempre que éstas estén incorporadas en la carcasa, envasadas en bolsas de material plástico y cerradas.

