La profesional aseguró en conversación con el programa De Regreso, que se emite por Radio 2, que la actual crisis en la salud provincial “no es un problema de los médicos sino que es un problema de todo el sistema”.
“Estamos trabajando al límite y no queremos que el servicio colapse”
Así lo manifestó a Radio 2 la doctora Karina Álvarez, del área de Neonatología del Hospital Pablo Soria, ante la posibilidad del traslado del sector a la nueva Maternidad.
Con un grupo de colegas analizaron la decisión del Gobierno de trasladar la maternidad del Pablo Soria a la nueva Maternidad y las conclusiones a las que arribaron no son las más alentadoras. “Somos un plantel aproximado de veinticinco médicos que manejamos alrededor cien chicos recién nacidos. Normalmente tenemos dos médicos de guardia de lunes a viernes y los fines de semana tenemos cuatro médicos para manejar ese volumen de niños y aparte los recién nacidos de los partos y las cesáreas de alto riesgo”, fue el primer dato que arrojó.
La médica dijo que en los últimos años ha mejorado mucho la calidad de atención con ese equipo, trabajando al límite de sus capacidades tanto de recursos humanos como de infraestructura, pero que temen que ante un traslado eso no alcance.
“Desde hace un año y medio o dos años, que se habló de la nueva Maternidad vimos que el equipo de salud que tenemos actualmente y la infraestructura iba a colapsar. Analizamos todo esto y hablamos con las autoridades en reuniones que tuvimos. Con el traspaso de la nueva Maternidad en su momento el jefe de servicio y el jefe de unidad que fueron a valorar lo que iba a ser la terapia neonatal y lo que iba a ser internación conjunta, recepción y demás. Vimos que no íbamos a poder con todo eso, que definitivamente íbamos a colapsar porque actualmente trabajamos al límite de la capacidad. Trabajando como lo hacemos ya estamos teniendo problemas porque hay mayor demanda del Hospital Pablo Soria, de lo que es alta complejidad y no tenemos la readecuación del recurso humano ni tampoco de infraestructura. En una reunión que hemos hecho hablamos sobre este traspaso pero como no hay nada oficial no hicimos nada; lo que sí hemos pedido es que nuestro jefe de servicio y los jefes de unidad puedan valorar cuál es la nueva terapia neonatal del nueva Maternidad y hablar de la readecuación del recurso humano para mantener o mejorar la calidad de atención. De todo esto no hubo novedades; estamos al a espera de ver si llega la notificación oficial del traslado”, aseguró.
Ante esta situación y con sólo dos médicos de guardia de lunes a viernes, la médica advirtió que “es imposible poder manejar las cosas y que no se escape algo y corra riesgo la salud de todos los chicos y de las madres y padres que están a la espera de saber cuál es la situación de su familia (...) Nosotros queremos trabajar en las mejores condiciones para poder garantizar la calidad de atención y salud de los niños que nacen”.
De acuerdo a sus necesidades, los médicos estipularon que en ese servicio se necesita un profesional cada cinco niños como mínimo por día y para la guardia calcularon cuatro médicos para la semana y cinco para el fin de semana para mantener la calidad de atención.
Con respecto a la nueva Maternidad, la doctora Álvarez reconoció que es un muy buen edificio, impecable y que deslumbra pero que cuando fueron el jefe de servicio y los jefes de unidad, faltaban obras para mantener la calidad de atención. “Esto fue hace cuatro meses; ahora se habla del paso a la nueva Maternidad pero no sabemos en qué condiciones y no podemos ir a ojos cerrados. Nosotros pedimos que nuestros jefes vayan, valoren cuál es la situación de terapia y se re adecue la situación de persal humano, médicos, enfermeros, personal de limpieza, etcétera”, afirmó.
Karina Álvarez dijo que los médicos han salido a hablar en esta oportunidad porque se sienten mal de ver que a pesar de las condiciones de trabajo y de su esfuerzo, se los acuse de los fallecimientos de los niños o las madres cuando estos ocurren. “No es un problema de los médicos, es un problema de todo el sistema. No es un problema de que el médico no estuvo cuando llegó la mamá. El Soria es un servicio de alta complejidad y se sabe que todos los embarazos de alto riesgo van a terminar en el Pablo Soria y que los recursos humanos como de infraestructura los padecieron todas las personas que llegaron al hospital y no da para la demanda que tiene”.
La médica dijo que en los últimos años ha mejorado mucho la calidad de atención con ese equipo, trabajando al límite de sus capacidades tanto de recursos humanos como de infraestructura, pero que temen que ante un traslado eso no alcance.
“Desde hace un año y medio o dos años, que se habló de la nueva Maternidad vimos que el equipo de salud que tenemos actualmente y la infraestructura iba a colapsar. Analizamos todo esto y hablamos con las autoridades en reuniones que tuvimos. Con el traspaso de la nueva Maternidad en su momento el jefe de servicio y el jefe de unidad que fueron a valorar lo que iba a ser la terapia neonatal y lo que iba a ser internación conjunta, recepción y demás. Vimos que no íbamos a poder con todo eso, que definitivamente íbamos a colapsar porque actualmente trabajamos al límite de la capacidad. Trabajando como lo hacemos ya estamos teniendo problemas porque hay mayor demanda del Hospital Pablo Soria, de lo que es alta complejidad y no tenemos la readecuación del recurso humano ni tampoco de infraestructura. En una reunión que hemos hecho hablamos sobre este traspaso pero como no hay nada oficial no hicimos nada; lo que sí hemos pedido es que nuestro jefe de servicio y los jefes de unidad puedan valorar cuál es la nueva terapia neonatal del nueva Maternidad y hablar de la readecuación del recurso humano para mantener o mejorar la calidad de atención. De todo esto no hubo novedades; estamos al a espera de ver si llega la notificación oficial del traslado”, aseguró.
Ante esta situación y con sólo dos médicos de guardia de lunes a viernes, la médica advirtió que “es imposible poder manejar las cosas y que no se escape algo y corra riesgo la salud de todos los chicos y de las madres y padres que están a la espera de saber cuál es la situación de su familia (...) Nosotros queremos trabajar en las mejores condiciones para poder garantizar la calidad de atención y salud de los niños que nacen”.
De acuerdo a sus necesidades, los médicos estipularon que en ese servicio se necesita un profesional cada cinco niños como mínimo por día y para la guardia calcularon cuatro médicos para la semana y cinco para el fin de semana para mantener la calidad de atención.
Con respecto a la nueva Maternidad, la doctora Álvarez reconoció que es un muy buen edificio, impecable y que deslumbra pero que cuando fueron el jefe de servicio y los jefes de unidad, faltaban obras para mantener la calidad de atención. “Esto fue hace cuatro meses; ahora se habla del paso a la nueva Maternidad pero no sabemos en qué condiciones y no podemos ir a ojos cerrados. Nosotros pedimos que nuestros jefes vayan, valoren cuál es la situación de terapia y se re adecue la situación de persal humano, médicos, enfermeros, personal de limpieza, etcétera”, afirmó.
Karina Álvarez dijo que los médicos han salido a hablar en esta oportunidad porque se sienten mal de ver que a pesar de las condiciones de trabajo y de su esfuerzo, se los acuse de los fallecimientos de los niños o las madres cuando estos ocurren. “No es un problema de los médicos, es un problema de todo el sistema. No es un problema de que el médico no estuvo cuando llegó la mamá. El Soria es un servicio de alta complejidad y se sabe que todos los embarazos de alto riesgo van a terminar en el Pablo Soria y que los recursos humanos como de infraestructura los padecieron todas las personas que llegaron al hospital y no da para la demanda que tiene”.

