Día Mundial del donante de sangre
La donación voluntaria de sangre es la puerta para salvar vidas y mejorar la salud de muchas personas. En Argentina se estima que se necesitan 1.500.000 donantes por año para abastecernos. Si donáramos dos veces al año ningún centro de salud del país tendría faltantes.
En Estados Unidos la masacre de Orlando no solo movilizó al pueblo en lo sentimental, despertó la solidaridad de la población. Ya son cerca de 35.000 personas que donaron sangre por la causa, nivel que no se veía desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.
En Argentina se requieren 1.500.000 donantes por año para cubrir la necesidad de sangre de todos los pacientes de todos los centros de salud. Lo que implica que si todos donáramos sangre dos veces al año con regularidad alcanzaríamos la autosuficiencia.
Donar sangre de forma voluntaria puede salvar vidas y mejorar la salud de muchas personas. El hecho de que no haya sangre para transfusión es la causa de muerte de muchos niños, jóvenes y adultos del país.
La clave es mejorar el voluntariado, que la gente se acostumbre y pierda el tabú que el procedimiento requiere. Argentina está lejos del objetivo, el porcentaje de donantes es bajo en todo el país.
Este año, el lema de la campaña del Día Mundial del Donante de Sangre, impulsada por la Organización de Naciones Unidas (ONU), es “La sangre nos conecta a todos” y se centra en agradecer a los donantes sus donaciones y destaca la dimensión de solidaridad y conexión que existe entre donante y paciente.
1) Tener entre 18 y 65 años de edad.
2) Pesar más de 50 kilos.
3) Gozar de buena salud.
4) No haber donado sangre en los últimos dos meses.
5) No haber padecido enfermedades transmitidas por sangre.
6) No consumir alcohol en las 12 horas previas a la extracción.

