¿Conocés el body pump?
El programa de entrenamiento recomendado para quienes sufren osteoporosis o bien para prevenir la enfermedad. De qué se trata y cómo realizarlo.
El body pump es un programa de entrenamiento físico que combina las actividades propias del aeróbic con trabajo muscular mediante la realización de ejercicios de levantamiento de pesas. El sistema de entrenamiento se suele llevar a cabo en clases colectivas guiadas, que tienen una duración aproximada de una hora. También hay una modalidad de clases que duran menos, entre 30 y 45 minutos.
El objetivo de esta práctica es por un lado aumentar la masa muscular y, por otro, quemar una gran cantidad de calorías que redundan en una pérdida del volumen de grasa corporal. Para conseguirlo, los deportistas realizan durante una clase un número determinado de repeticiones en los que sobre todo se trabajan la fuerza y se tonifican y definen los músculos. Estas series se realizan siempre siguiendo un orden para garantizar que se trabajan los principales grupos musculares. Algunos de los ejercicios que se realizan son sentadillas o flexiones con pesas.
Las pesas y discos que se utilizan en las clases incluyen una barra y un banco aeróbico. El peso que se levanta es variable en función de la capacidad de la persona, del ejercicio concreto que se vaya a realizar, de la intensidad con la que se quiera trabajar y de los objetivos que se pretendan alcanzar con las clases.
El entrenamiento resulta bastante completo, ya que la intensidad es alta y el descanso entre los diferentes ejercicios que se realizan en una clase es muy breve. Debido a esto, los resultados son rápidos y resultan visibles en relativamente poco tiempo. Además, los movimientos que se llevan a cabo son bastante sencillos, lo que hace que este deporte sea accesible para todas las personas, ya que aquí no se tiene que seguir una coreografía, como ocurre en el aeróbic tradicional, ni ejecutar posturas que requieran un tiempo considerable de aprendizaje.
Debido al trabajo aeróbico que conlleva, el body pump repercute de forma positiva en la quema de calorías y de la grasa acumulada en el cuerpo. Además, se tonifican los músculos de todo el organismo, ya que se trabaja con los principales grupos musculares, se refuerzan las articulaciones y se mejora la resistencia física. A largo plazo, también contribuye a mejorar la postura, sobre todo en relación con la espalda, lo que evita los dolores (lumbalgias, etcétera) que suele ocasionar mantener una postura incorrecta. Está recomendado especialmente para las personas que padecen osteoporosis, ya que la práctica del body pump aumenta ligeramente la densidad de los huesos.
Los especialistas aconsejan realizar este entrenamiento entre dos y tres veces por semana, aunque en el caso de que las clases sean de duración reducida esta frecuencia puede ser algo mayor. En cualquier caso, los instructores proponen dejar un día de descanso entre dos sesiones para que los beneficios de la actividad sean mayores.
Si el deportista no ha acudido nunca a una clase de body pump y, si además no está en buena forma física, los especialistas recomiendan empezar poco a poco, no forzar demasiado durante las primeras semanas de entrenamiento e ir aumentando la intensidad, el peso de los discos que se levantan y el ritmo de forma progresiva, para reducir el riesgo de que se produzcan lesiones.

