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Salones de eventos reportan una caída del 65% y cierres superiores al 30%

La contracción del poder adquisitivo y el peso de las deudas contraídas paralizan al rubro. Desde la Asociación de Salones de Eventos de Jujuy alertan que la cadena de valor indirecta (decoradores, mozos, gastronómicos) también se encuentra fuertemente afectada.

  • Salones de eventos en Jujuy: Reportan una caída del 65% en la actividad interanual.
  • Impacto económico: La contracción del poder adquisitivo y deudas paralizan el rubro.
  • Cadena de valor: Decoradores, mozos y gastronómicos también se encuentran fuertemente afectados.

El impacto de la crisis económica golpea de lleno al sector de eventos sociales e infantiles en la provincia.

De acuerdo con los registros de la Asociación de Salones de Eventos Sociales e Infantiles de Jujuy (ASESIJ), la actividad experimentó un desplome interanual del 65% respecto a 2025, una cifra que se profundiza aún más en las localidades del interior debido a la fuerte contracción del consumo.

El sector, considerado no prioritario en la economía familiar, enfrenta un escenario donde los festejos tradicionales —como cumpleaños, quinces o cenas de fin de año de docentes y colegios— se han reducido drásticamente o se han cancelado por completo. Frente a esto, muchos locales debieron flexibilizar sus propuestas, limitándose al alquiler exclusivo del salón mientras las familias resuelven la gastronomía de manera particular para poder sostener el pago de alquileres y servicios fijos.

“Tenemos una comparación muy drástica de lo que fue, en mi caso, la agenda del 2025 a la agenda del 2026 y tenemos una baja del 65% (...) Hoy la gente no tiene plata, y no solamente se ve en los salones de eventos, se ve en todos los rubros, está hoy parado el consumo general”, señaló Carlos Domínguez, secretario general de la entidad.

Costos fijos y el peso de las deudas pasadas

A pesar de que el consumo de suministros energéticos disminuye ante la falta de apertura de los locales, los costos fijos continúan representando un peso asfixiante. Impuestos, tasas municipales, seguros y servicios como la recolección de residuos obligan a los propietarios a afrontar montos elevados aun con las persianas bajas.

Por esta razón, Domínguez advirtió que gran parte del año en curso se sostiene pagando las consecuencias de los créditos personales y compras en cuotas efectuadas durante 2025 ante expectativas económicas que no se cumplieron. Con sueldos básicos estancados frente a la canasta básica y gastos prioritarios como educación e indumentaria, presupuestos básicos de 5 millones de pesos para fiestas de 100 personas se vuelven inaccesibles.

“Hoy realmente no le podemos echar la culpa ni al municipio porque el problema no viene por ahí; el problema viene de que hoy no hay consumo, no hay demanda de trabajo, están muy parados todos los sectores (...) Más del 30% de los comercios del rubro ya han bajado su persiana definitivamente”, remarcó.

Un impacto que se extiende a toda la cadena

La crisis no solo golpea a los dueños de los salones, sino a todo el entramado de prestadores de servicios que giran en torno a la industria festiva: decoradores, reposteros, personal de gastronomía, alquiler de vajilla y DJ´s.

Muchos de estos trabajadores se han visto obligados a migrar temporalmente hacia otras actividades de subsistencia ante la total ausencia de contratos y reservas en la agenda provincial.