El vehículo fue localizado en territorio del vecino país de Bolivia, mientras que en la ciudad frontera de La Quiaca se concretaron dos allanamientos clave con secuestro de elementos de prueba.
La causa se inició tras la denuncia por la sustracción de una camioneta Toyota SW4 estacionada en la capital jujeña. La investigación quedó bajo la órbita de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad de las Personas N° 6, a cargo del fiscal Emilio Alejandro Gurrieri, quien articuló medidas urgentes con la Fiscalía N° 11 de La Quiaca, encabezada por el fiscal Alberto Mendivil.
Localización transfronteriza y trabajo articulado
Ante la sospecha de que el rodado estuviera siendo trasladado hacia el límite internacional, las autoridades del MPA entablaron comunicación directa con fuerzas de seguridad y organismos de Bolivia. En un trabajo conjunto con la Brigada de Investigaciones de La Quiaca, las tareas de rastreo dieron resultado positivo.
El vehículo de alta gama fue interceptado a aproximadamente 15 kilómetros de la ciudad de Villazón, dentro del territorio boliviano, logrando neutralizar el intento de ocultamiento y posterior comercialización del bien en el país vecino.
Allanamiento en depósitos y sospecha de organización criminal
De manera simultánea, la Justicia ordenó dos allanamientos estratégicos en suelo quiaqueño. Uno de los procedimientos se ejecutó en un inmueble emplazado en la zona comercial, mientras que el segundo registro tuvo lugar en un depósito ubicado en las cercanías del Río Internacional.
Durante las medidas procesales, las fuerzas intervinientes incautaron documentación y dispositivos electrónicos que serán sometidos a peritajes técnicos. La principal hipótesis de los investigadores apunta a la operatividad de un grupo delictivo organizado dedicado al robo sistemático y posterior traslado ilegal de vehículos a través de la frontera.