Mundo | Rio de Janeiro

Los jefes policiales son "socios del crimen organizado"

El ministro de Justicia de Brasil, Torquato Jardim, afirmó hoy que los comandantes de la policía del estado de Rio de Janeiro son "socios del crimen organizado", y que esa situación no podrá mejorar mientras esté el actual gobernador, Luiz Fernando Pezao.

"Lo que sucede (en Río de Janeiro) es que la milicia -grupos armados de policías y ex efectivos de la fuerza que operan en las favelas de la ciudad- se está quedando con el narcotráfico. (Porque) Los principales narcos están presos", afirmó el titular de la cartera de Justicia, según publicó hoy el portal "Uol".

"Ahí los comandantes de los batallones pasan a tener influencia. No hay un 'gran jefe' (del narcotráfico) que controlar. Cada uno es dueño de su espacio. Hoy, los comandantes de batallones son socios del crimen organizado de Río", enfatizó el ministro.

Asimismo, Jardim sostuvo que en el estado de Rio "no hay comando" y que con el actual gobernador, Luiz Fernando Pezao, "no será posible" que la situación mejore. "Solo en 2019 con otro gobernador", continuó, podría haber un cambio.

Las declaraciones del ministro fueron rebatidas por el gobernador de Rio. En un comunicado, Pezao sostuvo que "el gobierno del estado y el comando de la Policía Militar no negocian con criminales".

Asimismo, Pezao -del PMDB, aliado al oficialismo- sostuvo que el comandante de la policía de Rio, Wolney Dias, "es un profesional íntegro" y que Jardim nunca lo buscó "para tratar de los asuntos que habla el ministro en la entrevista" con el portal, reportó la agencia DPA.

Rio de Janeiro enfrenta una crisis de seguridad que se vio agravada después del fin de la Copa del Mundo 2014 y de los Juegos Olímpicos del año pasado.

Asimismo, el estado atraviesa una profunda crisis económica que llevó a las autoridades a declarar el año pasado el virtual estado de bancarrota.

Debido a la violencia que enfrenta la ciudad, la más turística de Brasil y la segunda en tamaño con 6,5 millones de habitantes, el Gobierno nacional autorizó a fines de julio el envío de una fuerza de 10.000 efectivos, de los cuales 8.500 son tropas de las Fuerzas Armadas que permanecerán en la ciudad hasta 2018.