En este día se convocaron los jóvenes y sus familias bajo el lema “Como María, anunciadores de la alegría y del amor", luego de que los domingos anteriores fuera el turno de las parroquias de capital y Palpalá; las familias y parroquias de todas las diócesis; y los enfermos y sus familias.
La misa central fue oficiada por el Obispo César Daniel Fernández, quien celebró que esta jornada "tiene siempre este colorido tan esperanzador".
"A ellos les debemos un país grande, inclusivo y con educación. La familia es el primer lugar de contención, de los valores", sostuvo.
A aquellos que están alejados de la fe les indicó que "la iglesia es una madre con corazón abierto que les dice que acá estamos".
La celebración se vivió con entusiasmo por la juventud, sobre todo por aquellos que vinieron desde lejos y por quienes participaron desde ayer de la Vigilia y Serenata a la Virgen.