Después de 35 años de reclamos formales, expedientes cajoneados e incluso intentos particulares de financiación por parte de los propios frentistas, comenzaron los trabajos de levantamiento y pavimentación sobre la calle Santa Catalina, arteria clave que vincula el sector con la Avenida Éxodo.
Rolando Cari, vecino histórico radicado en el lugar desde 1982, expresó su sorpresa y satisfacción al ver finalmente la llegada de las máquinas: “Hace 35 años que peleábamos por el pavimento. Durante el verano no teníamos tránsito debido a las torrentadas de agua y piedra que bajaban desde la zona alta de Mariano Moreno”, relató, destacando que junto a otros vecinos fallecidos en la lucha, acudían religiosamente todos los martes al municipio para exigir respuestas.
La preocupación por los desagües
Si bien la llegada del asfalto representa una mejora sustancial para transitar y poner fin a la acumulación de tierra, los residentes manifestaron su inquietud ante la aparente falta de obras complementarias de desagüe y alcantarillado aliviador.
Según explicó el residente, el proyecto en marcha contemplaría únicamente la pavimentación, lo que genera dudas sobre el comportamiento de la arteria durante la época estival, cuando grandes volúmenes de agua pluvial descienden desde los sectores superiores.
A esto se suma el reclamo por las limitaciones técnicas observadas en las recientes escalinatas de acceso sobre Avenida Éxodo, donde los ductos de filtración resultan exiguos para el caudal real.
Demanda de mantenimiento integral, iluminación y limpieza
Acompañando la alegría por la pavimentación de estas dos cuadras, el vecino señaló que el sector requiere una intervención integral que incluya mayor constancia en la recolección de residuos, erradicación de basurales endémicos en terrenos baldíos cercanos a las escaleras, forestación con canteros y el refuerzo del alumbrado público.