Jujuy | Productores

Productores sin solución: invasión de loros hace estragos en las plantaciones

En Purmamarca, el pueblo de Quisquiri había solicitado que se declare al animal como plaga porque se veían severamente perjudicados, perdiendo su producción y por ende sus ingresos. La situación avanzó y afecta a comunidades aledañas.

Iniciando este año, productores del pueblo de Qusiquiri en Purmamarca denunciaban que estaban siendo víctimas de una invasión de loros que afectaba directamente su producción de choclos.

Exponían que los métodos preventivos que tenían era precarios y agotadores. Por tal razón, solicitaban al Concejo Deliberante que declaren a los loros como plaga, gestionen una reubicación a su hábitat natural o brinden ayuda concreta para combatirlos.

El problema continúa

Nuestro medio se acercó hasta la localidad quebradeña y dialogó con Claudia Flores, productora del pueblo de Qusiquiri, quien confirmó que la problemática continúa.

Además, enfatizó en que ya no son ellos con su cultivo de maíz los únicos afectados sino que la situación alcanza a otras plantaciones de frutas.

Insistió en que los métodos de combate actuales no son los adecuados, como el sonido de metales y cubrir las plantaciones, ya que no pueden costear soluciones efectivas como redes o luces láser.

Enfatizó en que las pérdidas económicas son significativas; y por ende lo cosechado para la venta a menudo no cubre la inversión en mano de obra, semilla y maquinaria.

Manifestó que han hablado con concejales y diputados, quienes se pusieron al tanto de la situación, pero señaló que los productores esperan acciones concretas, como la intervención de gente especializada para erradicar o trasladar las aves.

La plaga ha crecido en los últimos cinco o seis años, forzando a algunos productores a abandonar la siembra. Las autoridades provinciales no han ofrecido respuestas concretas este año, y la sugerencia previa de cambiar a hortalizas no es viable por la escasez de agua en la zona. La plaga ha crecido en los últimos cinco o seis años, forzando a algunos productores a abandonar la siembra. Las autoridades provinciales no han ofrecido respuestas concretas este año, y la sugerencia previa de cambiar a hortalizas no es viable por la escasez de agua en la zona.