Último tramo para la privatización de La Esperanza
El gobierno apunta a marzo como última fecha para sacarse de encima una de las mochilas más pesadas que heredó de la gestión anterior, arrastrada durante 15 años: la quiebra del Ingenio La Esperanza.
La etapa más dura, la de reducción de personal, parece superada: de los 1.400 trabajadores que figuraban en planta permanente a principios de 2016, quedan 900 y esta semana podría haber formalizarse un nuevo decreto con el traspaso de más gente al estado y el anuncio de nuevas jubilaciones.
Los inversores privados, cuyos nombres el gobierno no quiere revelar, observan este punto con detenimiento, ya que determinará los costos de la empresa que comprarán.
Según declaraciones realizadas por el ministro de producción, Juan Carlos Abud Robles, a Radio 2, el proceso de privatización del Ingenio azucarero se encuentra en su última etapa.
“Hay una gran oportunidad, tres inversores interesados, tanto nacionales como internacionales”, indicó el funcionario, quien reconoció que los posibles compradores realizan una auditoría de venta para definir qué es lo que están comprando”.
La deuda del ingenio con sus acreedores, razón de la quiebra que se arrastra desde hace 15 años, ronda los 1.500 millones de pesos.
Sin embargo, hay optimismo de concretar una forma de pago en el proceso de avenimiento para que los acreedores comiencen a cobrar y la quiebra se levante.
“Resolver este tema en un año o en tres meses requiere la formación de varios equipos, pero el gran problema es la simultaneidad”, sostuvo Abud.