- Gimnasia cayó 2 a 0 ante Quilmes en el pendiente de la fecha 21, con un doblete de Lavezzi en el segundo tiempo.
- El equipo de Pellerano mostró nuevamente poco volumen de juego y sumó su segunda derrota consecutiva, algo que no había ocurrido en el torneo.
- Pese al traspié, el Lobo continúa como líder de la Zona B, aunque dejó pasar la chance de ampliar la diferencia con sus perseguidores.
Derrota para pensar del Lobo de Pellerano
Gimnasia y Esgrima de Jujuy perdió ante Quilmes por 2 a 0, con dos goles de Agustín Lavezzi en el complemento. Otra vez mostró una alarmante falta de fútbol y por primera vez en el certamen, sumó dos derrotas consecutivas. La segunda rueda le está costando al aún puntero de la Zona B.
El Lobo volvía al ruedo en un escenario complicado ante el siempre difícil Quilmes y el local le hizo pesar el primer cuarto de hora. Más allá de que después Gimnasia pudo hacerse de la pelota, en esos 15 minutos le dio más de un dolor de cabeza a Pellerano y compañía.
Así fue que, ya a los 3 minutos, una salida en falso de Álvarez le dejó una chance a Martínez, que con el arco a su disposición malogró la primera ocasión clara del Cervecero.
El equipo del interino Trípodi obligaba al error de los volantes jujeños y trataba de presionar los intentos de salida, recuperando pelotas y generando desequilibrio sobre la última línea del Lobo.
A "Cachi" le costaba conectar, Gallardo chocaba siempre con un rival y Molina quedaba lejos de la pelota. Sin embargo, aprovechó un descuido por izquierda y metió un centro que Kippes mandó al córner. Gimnasia insinuó un poco más con un tiro libre de Molina, pero Minervino terminó enganchado en la jugada y el árbitro sancionó posición adelantada.
Si bien el local se las ingenió para tener la pelota, a Batista, Spetale y Vera les quedó lejos el arco defendido por Álvarez.
El complemento arrancó de la misma manera que el primer tiempo. Quilmes metía más gente en ataque y otra vez exigía el retroceso perezoso de Gimnasia. Ortega cruzó solo la mitad de la cancha y sacó un remate peligroso que coqueteó con el gol.
La gente del Cervecero sentía que el equipo estaba cerca de abrir el marcador y el aliento en el Centenario se hacía sentir.
Pellerano mandó a Menéndez y Argañaraz por Bianchi y Gallardo, que había llegado con lo justo a este duelo. En tanto, Trípodi también buscó respuestas con las variantes.
La apertura del marcador llegó tras la lesión de Minervino. Gimnasia se había quedado sin la marca del lateral y de ahí nació el centro para la cabeza de Agustín Lavezzi, que cambió la trayectoria del balón. La pelota pegó en el poste y se metió para el 1 a 0, un resultado que el local justificaba por el desgaste realizado durante el partido.
Más allá del esfuerzo, al Lobo le faltó orden y ya desesperado, siempre estuvo lejos del empate. Lavezzi, de contraataque, liquidó el pleito con un remate cruzado, lejos del alcance de Álvarez, para sellar el 2 a 0 definitivo.

