Tensión entre Polonia e Israel por una ley referida al Holocausto
El Gobierno polaco comunicó hace algunos momentos la expectativa de que Israel cambie de "actitud" ante una proyecto de ley impulsado por el Gobierno de Polonia que podría bloquear la restitución de bienes judíos retenidos por los nazis, una medida tachada de "inmoral" por las autoridades israelíes.
"Creemos que es una actitud muy mala porque las relaciones polaco-israelíes son algo muy valioso para nosotros", declaró el vicecanciller, Pawel Jablonski, tras una reunión con el encargado de negocios de la embajada de Israel en Polonia, Tal Ben-Ari Yaalon.
La iniciativa, que ya cuenta con media sanción en el legislativo polaco, se trata de una ley de propiedad inmobiliaria que impediría que los descendientes de las víctimas pudieran reclamar los antiguos domicilios apropiados por los ocupantes nazis.
Polonia plantea que no se trata de una norma aplicable de manera exclusiva a los judíos, en tanto la entiende como una necesidad para armonizar la legislación polaca y, en un futuro, iniciar el proceso de restitución que Israel exige.
En las últimas jornadas, los legisladores polacos respaldaron los cambios que aún necesitan la aprobación del Senado y del presidente Andrzej Duda antes de que puedan convertirse en ley.
Israel, al igual que Estados Unidos, condenó esta ley, ya que considera que hará imposible la restitución de bienes judíos o la demanda de indemnizaciones.
La embajada israelí había marcado desde sus redes sociales que "esta ley inmoral golpeará seriamente las relaciones entre nuestros países".
Los autores de la propuesta legislativa estiman que es necesaria para homogeneizar la ley con una decisión del Tribunal Constitucional de 2015, según la cual se tiene que imponer una fecha límite a cualquier impugnación de una decisión administrativa. La ley prevé un límite de 10 a 30 años, según los casos.
A diferencia de otros países de la región, Polonia nunca adoptó una ley completa sobre las restituciones desde la caída del régimen comunista. Desde 1989, las devoluciones fueron posibles tras procesos judiciales largos y a menudo caóticos. Algunos de ellos fueron efectuados de forma fraudulenta.