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Vicente Casas: “Por ahora no me parece oportuno reformar la Constitución Provincial”

En el momento en que vivimos, en esta coyuntura, muchos sostienen que no es oportuno discutir una reforma constitucional, sino de ocuparse de otros problemas usando la ley. Casas brindó su opinión en Radio 2 .

El doctor Vicente Casas, abogado constitucionalista, ex juez federal, en conversación con Radio 2 consideró que por ahora no es conveniente la reforma de la Constitución Provincial, análisis que hizo desde un punto de vista fundamental y otro técnico. Desde el primero de estos enfoques dijo que es un Gobierno al que le queda un año de ejercicio del poder y que “la ciudadanía elegirá el año próximo quién reemplaza al Gobierno actual o si éste renueva sus expectativas electorales. Pero cuando falta un año para que se vaya, me parece que no es oportuno, como tampoco es oportuno que desde el Gobierno nacional se reformen leyes tan importantes faltando un año para la retirada. De todos modos la posibilidad o la legitimación para llegar a la reforma de la Constitución, faltando un año está bastante desanimada. Si esto hubiera sido en los primeros tiempos del Gobierno se podría hablar de mayor legitimidad”.

Desde un punto de vista más técnico, la Constitución Provincial en el artículo 97 prevé que se puede reformar, siendo necesaria para ello, las dos terceras partes de la totalidad de los miembros de la Legislatura. Es decir que si contamos con una Legislatura de 48 miembros, se van a necesitar por lo menos 32 votos afirmativos. “Si los tiene podrán hacer la reforma y entonces veremos qué vota la ciudadanía cuando tenga que elegir los constituyentes, que será el otro paso técnico necesario”, dijo Casas.

El constitucionalista consideró que es fundamental que se le diga a la gente qué se va a reformar, para qué, cuál es el sentido, ya que todo hace pensar que se trataría más de apetencias políticas personales que del interés de la población.  “Es necesario que si se va a reformar la Constitución de la Provincia, si existe la definición política de hacerlo, quienes tienen la idea esa nos digan a la sociedad qué se va a reformar, porque la Constitución es el marco dentro del cual  la sociedad desenvuelve el ejercicio de sus derechos. Nosotros necesitamos conocer qué se va a reformar y yo hasta ahora de eso no he leído ni escuchado nada, más allá de aspiraciones o posibilidades políticas. No hay nada que nos diga, por ejemplo, cómo se va a mejorar la vida de los jujeños y cómo se va  hacer realidad el bien común que Aristóteles nos proclamara hace 25 siglos”, sostuvo.

Encuestas recientes muestran que la preocupación de los jujeños pasa en primer lugar por la inseguridad, en segundo por la corrupción, en tercer sitio el desempleo y en cuarto lugar la drogadicción, temas que no son abordados por aquellos que hoy postulan la reforma. Esta no es por ahora, una inquietud de los jujeños; una vez  más los intereses del Gobierno y de la gente van por caminos separados.

Al respecto, el doctor Casas consideró: “Para empezar a dar solución de cualquiera de estos temas no se necesita reformar la Constitución sino cumplir la ley. Hemos reformado la Constitución por última vez en 1986. ¿Qué pasó que ya no nos gusta? Si la reforma es para el bien común y para solucionar los problemas de los jujeños yo la voy a apoyar. Ahora, si es a la medida de…, no la voy a apoyar y seguramente entraré al cuarto oscuro a votar en contra de la medida de…”.

La inseguridad, la corrupción, el narcotráfico necesitan soluciones ya y no se puede esperar varios meses más para reformar la Constitución.

“Observo con mucha preocupación que de un tiempo a esta parte, la Argentina vive una crisis de sinceridad y esa crisis tenemos que empezar a resolverla y esa es tarea nuestra, de la sociedad, de exigir a los gobernantes buenamente, por los caminos que la Constitución y la ley nos indican, justamente el cumplimiento de la ley. ¿Qué se va a reformar? ¿Para qué se va a reformar la Constitución? ¿Cómo nos va a venir mejor el bien común? Una vez que nos expliquen eso estaremos en condiciones como sociedad de resolver, de votar al partido A o al partido B. Ese es el juego de la democracia. Para eso la sociedad ha creado ese vínculo con el Estado, para que la proteja. Entonces vemos que por la falta de sinceridad, esta sociedad no está protegida hoy; esta sociedad que formamos todos nosotros, el estamento nacional y el estamento provincial, que todos los días vivimos en la inseguridad, en la zozobra, en la inflación”, finalizó el constitucionalista.