Una campaña con poco ruido y pocas nueces
Luego de la controversia generada por la decisión del intendente Raúl Jorge de realizar las elecciones municipales el domingo 20, el tiempo pasó y llega el momento decisivo. Atrás quedaron las presentaciones judiciales de uno y otro lado. El próximo domingo los jujeños volveremos una vez más a las urnas.
Hasta que comience la veda electoral, podemos decir que estamos en plena campaña por conquistar la voluntad de los habitantes de San Salvador. O al menos así debería ser.
Pero curiosamente si hay algo que no se siente por estos días, es el calor preelectoral que se supone debería inundar las calles de la ciudad. Si uno no supiera que efectivamente hay elecciones el domingo próximo, seguro que no lo sospecharía. Nada lo hace pensar así, más allá de alguno u otro cartel pegado en una pared o colgando de un poste de luz.
Cinco son los candidatos que competirán por la intendencia: Raúl Jorge (Udeso) que buscará la reelección; Pedro Segura (Frente para la Victoria); Daniel Rivero (Nueva Izquierda); Natalia Morales (Frente de Izquierda y de los Trabajadores) y Hugo Horvath (Partido Demócrata Cristiano)
A pesar del número de candidatos no se ve clima preelectoral. Como tampoco se vio antes de las elecciones del 23 de octubre. A menos que por hacer campaña se entienda uno que otro spot publicitario y alguna entrevista en los medios de comunicación.
Llama poderosamente la atención que no haya actos públicos para presentar ideas a los ciudadanos. No se ven los candidatos subidos a una tribuna en la plaza de un barrio. No se los ve caminando las calles para charlar con la gente acerca de sus inquietudes y necesidades. No hay debates de candidatos y de ideas. ¿O será que solamente existen los primeros? ¿Será tal vez que no hay nada para debatir? ¿No hay problemas que resolver en la ciudad? Hay dos alternativas: o estamos demasiado bien y no queda nada por hacer… o estamos realmente mal si vamos por este camino.
El próximo domingo la ciudadanía jujeña va a votar y posiblemente no conozca más que a los dos principales candidatos. Uno intendente actual y otro vicegobernador, lo que ya de por sí les garantiza el conocimiento de la gente. ¿Y el resto? ¿Quiénes son? ¿Qué hacen? ¿Qué proponen? No lo sabemos.
Es cierto que la cuestión no es pareja para todos. En Jujuy no hay una ley que asegure la igualdad en los espacios de la pauta publicitaria como ocurre a nivel nacional. Por lo tanto quienes más recursos tienen (los representantes de los dos partidos mayoritarios) son los que llenan las páginas de los diarios, las pantallas de la TV y el aire de las radios. El resto se las arregla como puede. Y eso es injusto a todas luces.
Ya que hablamos de los candidatos de los dos partidos mayoritarios, hay un dato que llama la atención y en cierta medida causa gracia. Es el hecho de ver las escasas manifestaciones proselitistas, prácticamente una al lado de la otra, como los carteles en la plaza Belgrano, uno al lado del otro, o los puestos de entrega de folletería en Irigoyen y Junín: dos gazebos separados por unos seis o siete metros.
¿Será que uno le quiere quitar votos al otro? ¿O por el contrario que aprovecha la popularidad de su contrincante para mostrarse? Todo puede ser en el marco de una campaña totalmente inexistente. Una verdadera pena y una oportunidad más que se deja pasar de largo.