Rabino Bergman: “Hay que clausurar el fútbol hasta que haya condiciones de seguridad”
En su paso por la provincia, inaugurando la sede del PRO Jujuy, el legislador porteño habló de la demagogia en el fútbol; de la reforma del Código Civil; de la propuesta política que encabeza Mauricio Macri y que busca proyectarse hacia el 2015 y de la seguridad, entre otros temas.
¿Por qué elige el Rabino Bergman luchar en política, después de una lucha social?
“Creo que es parte de una experiencia. Son muchos años de política cívica donde tratamos de motivar a la gente para que deje la posición pasiva de ser habitante y se haga ciudadana, no sólo por votar o reclamar derechos que nos corresponden, sino también por participar. La política la cambiamos desde adentro y poniéndole más política, no menos”.
¿Por qué el PRO?
“Mi opción del PRO fue reconociéndole a Mauricio Macri la generosidad de un espacio plural y amplio, donde no se me pidió para ingresar, que dejara de ser quien soy, ni cambiar mis convicciones. El PRO fue constituido tanto por compañeros que vinieron del peronismo, hay algunos del radicalismo, hay otros referentes que venimos de la sociedad civil y mucha gente joven que ve en el PRO lo nuevo, lo cercano, que habla del futuro y creo que son valores que compartimos. No significa para nada que cambia mi convicción de que la gente tiene que involucrarse en la política en cualquier partido, porque lo importante es que todos participemos. Pero uno no puede participar en todos lados, tiene que tomar posición y yo estoy muy contento de que este espacio sea ahora el que propone una alternativa para que Mauricio Macri pueda ser presidente en el 2015 y para eso estamos trabajando en la dimensión federal más allá de Buenos Aires y la ciudad”.
¿Con qué se encontró en la Cámara de Diputados de su ciudad?
“Nos encontramos con la política dura, cruenta con todas sus dificultades, y con el desafío de quienes ingresamos con esta vocación. No tenemos las pretensiones de cambiar la política, pero sí darle nuestra contribución y que la política no nos cambie. Yo creo que justamente no entramos con la ingenuidad de que todo es fácil, de que las cosas se pueden cambiar de un día para otro. Pero justamente en la ciudad es donde tenemos la oportunidad por ser gobierno, no solamente de hacer política, sino también gestión; de resolver los problemas de la gente, de trabajar cerca del vecino. Uno ve que el esfuerzo que tiene el área del cambio en la política redunda en resultados no para los políticos, que no es fácil, sino para la gente que es más importante.
¿Cuál es su visión sobre la inseguridad que reina en la Argentina?
“Yo creo que esto no tiene que ver solamente con los gobiernos, sino también con la ciudadanía. Nosotros en algún punto, somos una sociedad que no tiene una conducta firme consecuente y coherente, desde referencias como fue el caso de Bloomberg, que no hay ninguna duda que no era ingeniero, pero eso no cambia en absoluto el reclamo legítimo tanto de él como de tantos padres que le matan a los chicos, y de la sociedad que una vez que te matan el cartero a veces no queremos leer más la carta. La seguridad es la seguridad jurídica, la educación, la salud. Cuando uno habla de seguridad, ya te corren por izquierda diciendo que sos de derecha, se confunde el orden con la represión, se confunde que esta es una estrategia de la demagogia populista, de generar caos y confusión para que todo valga lo mismo, y aquí se queden con todos los ganadores en vez de sostener los principios”.
¿Esa demagogia también se traslada al fútbol, con los hechos de violencia que se suceden?
“En este caso no tengo posiciones tibias ni políticamente correctas, yo creo que en la Argentina en la situación en que se encuentra el fútbol hoy lo tendríamos que clausurar. Nosotros tenemos que clausurar hasta que haya condiciones de seguridad y hasta que la gente entienda que si el fútbol se contaminó con barras bravas que son delincuentes disfrazados de hinchas y nosotros no limpiamos eso, estamos profanando el fútbol. La idea del pan y circo que inventaron los romanos, la seguimos consumiendo nosotros. Una cosa es el fútbol y el deporte y otra cosa es la delincuencia. Aquí hay que tener una posición muy clara que no significa en absoluto confundir al hincha, a la familia que va a la cancha, pero si vos tenés mezclada la familia con la delincuencia necesitas la ley. Los delincuentes tienen que estar adentro, no detrás de un alambrado sino de una reja y la gente tiene que ir tranquila a la cancha. Ahora si seguís fomentando y pagándole a los barras bravas usándolo para la política y para los aprietes para otros trabajos durante la semana, yo creo que lamentablemente confundimos los términos y el deporte en vez de ser deporte, termina siendo un ámbito de riesgo y extorsión”.
¿Sobre las reformas al código civil, está de acuerdo?
“Hay buenas ideas que vienen de juristas de la Corte Suprema, pero creo que no hay que comprarse el relato que es un verso que lo hace ella. No hay ella, aquí hay un país, hay poderes independientes, hay gente que trabaja y que tenga todo el crédito el Poder Ejecutivo de poder promulgarlo en el seno de un Congreso, que no legisla porque en realidad vota lo que le mandan, no cambia el contenido de que el Código. Si tiene novedades buenas que tenemos que celebrar y apoyar”.
¿Cuáles son esas ideas nuevas?
“Muchos temas que tiene que ver con el status de la familia, con la igualdad de género, con la defensa de la mujer, el tema de la adopción, creo que hay muchas cosas que son importantes y hace mucho tiempo que había que modificarla, pero tampoco son temas que se puede mandar la orden de votarlo en quince días. Me parece que tan bien hecho está y hay tanto trabajo, que vos tenés que darles respeto a los legisladores, no a los tuyos porque no lo respetas porque lo tenés como soldados, pero los demás no tienen porque digerir en 15 días algo tan relevante como es el código y su reforma. Hay que trabajarlo, avalarlo, apoyarlo, y hay que respetar el orden institucional”.
¿Es necesario hoy una reforma a la Constitución?
“Nuestra posición es escuchar a la gente. Todos sabemos para qué se quiere reformar la Constitución. Nosotros lo que decimos, antes de reformarla, es por qué no la cumplimos. En el año 1994 que fue la última reforma, se reformaron dos cosas muy importantes, una la coparticipación federal que no se implementó. Entonces como podemos seguir discutiendo cosas que son solamente a la medida de una persona; que ese sentido se confunde porque legítimamente elegida no es la dueña del país. Es nuestra representante, que la tenemos que acompañar y ayudar a que cumpla, termine su mandato pero no permitir que la democracia republicana se termine en convertir en una demagogia populista para preservarse en el poder y profanar el espíritu republicanismo que de alguna manera todos debemos sostener.
¿Cuál es el desafío electoral del PRO?
“A esta altura nosotros tenemos un gran desafío, como es un desafío federal. Así como nos fue bien en la ciudad, en este sentido siempre recuerdo que los porteños en este plano tenemos, más que antecedentes un prontuario: mirar hasta la General Paz. Tenemos que salir de Buenos Aires, y al mismo tiempo recordar que sería la primera vez que un presidente, que Dios mediante sea Mauricio Macri en el 2015, siendo de Buenos Aires y Porteño, habiendo gobernador la ciudad no va a cometer el mismo error de otros presidentes que habiendo nacido en las provincias se olvidaron y la traicionaron apenas cruzaron la Gral. Paz.