Propician modificar las categorías del servicio de limpieza de Limsa
En esa nueva categoría entrarían todas las organizaciones no gubernamentales, clubes, iglesias, instituciones públicas, colegios profesionales y otros organismos que trabajan en bien de la sociedad, según definió el edil.
El concejal también hizo referencia a la necesidad de tratar en el Deliberante el nuevo código de falta, que ya tendría conceso de todos los bloques, pero falta su tratamiento en el recinto.
En horas de la mañana, el Concejo volvió a sesionar luego de tres semanas que no lo hacía, en dos ocasiones por no haber Labor Parlamentaria. En la sesión N° 13 del año, se abordaron temas acumulados que solamente tomaron estado parlamentario y algunas cuestiones específicas de distintos barrios.
“No conseguimos que salga el Código de Falta, porque necesitábamos siete firmas. Está trabajado, está consensuado, los distintos bloques, estuvieron trabajando los asesores, y creo que es un instrumento que deberíamos hacer un esfuerzo y sacarlo la semana que viene porque el Tribunal de Falta y en el Municipio lo necesitan”.
En ese nuevo código de falta se incluirán dos sugerencias vinculadas a cuestiones planteadas por el Colegio de ópticos por los problemas de vendedores ambulantes que venden lente con una graduación determinada. “Planteamos la necesidad que en el Código sanciones con un gravamen específico no solo a los que venden en la calle, sino en los comercios, algunos céntricos. Se requiere de acuerdo a la ley nacional, una previa aprobación del Colegio y como muchos estaban funcionando sin autorización, intervino Control Comercial, pero como las sanciones son bajas, vuelven a vender. Estamos generando unos gravámenes especiales para estos casos, se enmarquen dentro de lo que establece ley y se preserve la salud de la población”.
Por el tema Limsa, Brajcich, dijo que “Tomó estado parlamentario la nota que presentamos para que en las distintas comisiones podamos rever cuestiones específicas, como la gente de ADIUNJu, con quien hablé personalmente, le dije que si fuese uno de los ciudadanos que viviría en el barrio, seguiría pagando la factura pero con cierta reserva, porque en aquellos lugares en donde se cobra por el servicio y no se presta, no tiene que ser así”.
En el escrito también se pide considerar la necesidad de realizar una recategorización, “porque hoy está categorizado que todo aquellos que no es vivienda o baldío, está categorizado como comercio”.
Planteó en este sentido, hacer una revisión y todo lo que no sea comercio pase a la categoría “particular” y allí hacer una reclasificación cosa que se pueda distinguir como organizaciones no gubernamentales, clubes, iglesias, algunas instituciones inclusive públicas puedan tener una diferenciación dentro de la categoría y una tarifa adecuada a la que realizan, como los colegios profesionales y otros organismo que trabajan en bien de la sociedad”.
Dijo que “lo mismo ocurre con algunos vecinos, que pagan la factura porque le prestan un excelente servicio, pero por allí la necesidad de esos servicios no son ellos los generadores de la basura, sino a un contexto ajeno como las galerías, vendedores ambulantes que generan estos residuos y son los vecinos los que terminan pagando. Se ha hablado con el ejecutivo, pero requiere de tiempo para levarlo a la práctica en una ordenanza o en una modificar la relación contractual con Limsa”.