Los “okupas” rechazan el ultimátum y siguen las tomas de casas y lotes
La Justicia libró órdenes de desalojo y amenaza con el uso de la fuerza pública. “Ni locos nos vamos de acá”, aseguraron los usurpadores.
El pasado jueves, el gobernador Walter Barrionuevo intimó a miles de jujeños a que en 24 horas terminen con las ocupaciones. Sin embargo, en todas las tomas que todavía siguen vigentes, los ocupantes sólo piensan en cómo resistir.
Según se pudo saber, muchos de los ocupantes de tierras y viviendas tienen los papeles en regla y tuvieron que pagarle a los ilegales (los que no tienen ningún papel) para que los dejen entrar a la casa. “A lo único que tememos ahora es a las patotas”, comentó una mujer, de nombre Gaby, quien ocupa una de esas viviendas del barrio IVUJ de Perico.
Una de esas personas que habitan allí pagó 4.000 pesos por entrar a una de las casas. Otro, Marcelo, dejó una moto. Otro hace cuentas: “acá hay 3.000 adjudicatarios potenciales para 300 viviendas. Por eso pagamos para entrar, porque si no la próxima oportunidad será en diez años”, señaló.
En algunos lugares de San Salvador, como el barrio Kennedy y la avenida Párroco Marshke, en el acceso sur de la ciudad, las ocupaciones fueron levantadas.
En San Pedro, la Tupac Amaru viene haciendo tareas de “persuasión” entre los ocupantes de los casi 100 terrenos y grupos de viviendas que ayer continuaban tomados.
En Libertador se mantienen las tomas en el barrio Balbín, en La Loma, en las casas ocupadas por las esposas de los policías y en los terrenos sobre la Ruta 34.
Según fuentes judiciales, ya fueron libradas órdenes de desalojo en casas y terrenos de Perico, San Salvador, Palpalá y Monterrico. El juez federal Juan Carlos Nieve salió a decir “los intimamos voluntariamente a abandonar las ocupaciones y sino no lo hacen, evaluaremos actuar con la fuerza pública”.
Por su parte, los “okupas” respondieron ante este ultimátum que “nosotros ni locos nos vamos de aquí. No estamos con la Milagros ni con el gobierno, y ya tenemos el terreno loteado entre nosotros. Ahora queremos que el Gobierno lo expropie”.
Ayer los ocupantes de unos 20 terrenos de Perico, que aseguran ser unas 5.000 familias, se reunieron en asamblea y reclamaron que los terrenos sean expropiados por la Provincia. Además, pidieron expresamente que el intendente Rolando Ficoseco quede al margen de esa tarea.
Al mismo tiempo, una mujer mayor recorría en una moderna camioneta el caserío ocupado de Perico, a la búsqueda de algún canal de TV.
“Me ocuparon el terreno que es de mi familia hace 85 años, me quemaron la chala y desaparecieron 10 caballos. Hay 150 familias instaladas en un terreno que no es público, es de mi familia”, reclamó Adelina Arruete.

