Los imputados deslindaron responsabilidades
“En el día de la fecha se escuchó a los imputados que hicieron sus descargos, un derecho constitucional, así que fueron atendidos por el tribunal para brindar su versión de los hechos. Fue muy extensa en la de los dos imputados que brindaron su versión de los hechos. Las testimoniales se pasaron para el día de mañana una y las otras se van a reprogramar. Mañana (por el sábado) se continúa con la causa Álvarez García y las testimoniales específicas de esa causa” especificó el letrado que actúa como fiscal ad hoc en este proceso judicial.
Reconoció Snopek que no esperaban que se extendieran tanto las declaraciones de ambos imputados, “se han explayado bastante, obviamente deslindando responsabilidades y seguramente ya se valorarán las mismas”.
La testimonial es un derecho de defensa a las indagatorias que hubo en el día de la fecha.
Sobre la prueba que expuso Braga para demostrar que se encontraba en Buenos Aires el día de la desaparición de Julio Álvarez García, dijo que “El imputado Braga mientras brindaba declaración solicitó al tribunal que vea unas documentaciones que él tenía. Se trataba de unos pasajes de colectivo pero que no aportanh nada en su descargo. Simplemente son pasajes de colectivo sin nombre así que no aportan nada a la causa. Aparte son extemporáneas, han sido revisados por la fiscalía y no aportan en nada al descargo de los hechos”.
Por su parte, el Dr. Horacio Vitellini, abogado defensor de Mariano Braga, coincidió en la extensa y extenuante jornada de debate, y valoró los aportes realizados por su defendido. “Creo que fue positiva, esclarecedora, siempre teniendo en cuenta la subjetividad del defensor”.
En referencia al día de mañana, destacó que “hay un tema que quedó pendiente, que es el de la cicatriz. Nosotros insistimos, en que hay un error en la persona. Se partió al revés para la identificación de la persona que sería el autor del hecho. Es decir no tenemos ninguna duda de que la persona que se llevó a Álvarez García, tenía una cicatriz, y tampoco tenemos duda de la honestidad de la familia y de la desesperación. Entendemos que empezaron a averiguar diciendo quién tiene una cicatriz y alguien dijo,” cicatriz, Braga”. Pero debe haber sido uno de los tantos que tenían cicatriz en la cara por aquella época. Si se lo identificó al revés, no se lo hizo por haber sido él quien se llevó a Álvarez García, sino por su cicatriz y después se hizo la asociación”.
Recalcó que “No tenemos registro de otra persona con una cicatriz similar. No la tenemos. Él no perteneció nunca al área de inteligencia;, era oficial en un área de artillería, y nada más. Colaboraba con el jefe de regimiento, para cumplir las funciones administrativas, eso fue todo”.
Valoró también la aclaración que hizo, cuando se ausentó a Buenos Aires a festejar su cumpleaños. “Más allá de cualquier otra consideración, él estaba en Capital Federal festejando su cumpleaños. Cumplió 26 años el día anterior en que lo secuestraban a Álvarez García. El 21 de agosto a la noche le festejaba su cumpleaños, se fue unos días antes y no se puede estar dos lugares al mismo tiempo”, dijo Vitellini.