Legisladores pidieron celeridad en juicios de la dictadura
Las sesiones ordinarias se realizarán los jueves a horas 18. Se recordó a las víctimas de la dictadura y se aprobó una Declaración para pedir que se aceleran las causas que están en la Justicia Federal.
El reclamo para que se aceleren los juicios de la dictadura y condenar a militares y civiles que actuaron en la provincia y la confirmación del acto de apertura de Sesiones Legislativas para el viernes 30 de marzo a horas 18, fueron los temas sobresalientes de la sesión llevada a cabo el pasado sábado en la legislatura jujeña.
La jornada del sábado fue atípica. Primero por la falta de costumbre de sesionar un fin de semana y día feriado. Pero la situación ameritaba, sobre todo por la Preparatoria donde se debían definir o confirmar la fecha en que el gobernador debe dar su discurso inaugural, que finalmente quedó ratificada para el viernes 30.
Cuando se debía definir el día y hora de la sesión ordinaria de la Cámara se generó una discusión que nadie esperaba, ni mucho menos que se debiera repetir la votación porque nadie atinó a contar correctamente los votos cuando los legisladores levantaron la mano tras las propuesta del presidente del bloque oficialista el cual había mocionado que las reuniones se sigan realizando los jueves a horas 18. Sin embargo y por disidencia interna, se propuso que se mantuviera el día, pero que el horario pase a las 15,00. Una tercera propuesta nació de la oposición pidiendo que se concrete los miércoles.
Sometida a la votación, se rechazaron dos propuestas, pero se descubrió que no había una decisión tomada y que algunos diputados directamente se abstuvieron, esto generó una inusitada discusión entre los legisladores que no entendían cómo no se tomó nota de los votos.
La contienda quedó resuelta a propuesta de la Diputada Carolina Moisés, y se volvió a votar en forma nominal y ganó la moción del oficialista Olindo Tentor, que fija para los jueves a hs. 18 las sesiones ordinarias.
Día de la Memoria y Justicia
Apelando a la historia colectiva, en algunos casos recordando experiencias personales y en otros narrando hechos de familiares y un pedido conjunto para acelerar los juicios por la Verdad y la Memoria, se concretó luego la sesión especial, en conmemoración a la fatídica noche del 24 de marzo de 1976, fecha en que se produjo el último golpe militar.
Tras las excusas brindadas por la Justicia Federal, sobre el estancamiento de las causas contra militares y civiles como consecuencia de la última dictadura militar, la totalidad de los legisladores coincidieron en la necesidad de que se haga justicia.
Por tal motivo, se aprobó una Declaración conjunta donde se hace notar la preocupación del cuerpo legislativo por la demora de la Justicia Federal en resolver estas viejas causas, algunas de las cuales llevan más de 20 años en los en los cajones de jueces y fiscales federales.
El Diputado Pablo Baca, autor del proyecto de Declaración, fue el más enfático a la hora de reclamar justicia, destacando que hubo “un plan sistemático de secuestros y asesinatos de personas privadas de todos sus derechos por el terrorismo de Estado, ejecutados mediante operaciones de ejecución y entierro clandestinos, donde se produjeron daños absolutamente irreparables y gravísimos y un duelo que no tiene fin a sus familiares”.
Denunció también la impunidad total en las causas, después de 36 años del último golpe militar, apuntando directamente a la Justicia Federal por no agilizar los procesos. En ese sentido mocionó que la Cámara legislativa exija a este tercer poderque de celeridad en las causas. “El proceso Militar eliminó a aquellos que estaban comprometidos con una sociedad más justa para la Argentina” enfatizó Baca recordando a dirigentes sociales y sindicales como el doctor Luis Aredes y Avelino Bazán, ambos desaparecidos en la última dictadira”.
En igual sentido se expresó el Diputado Miguel Tito, quien haciendo un poco de historia recordó que “el último golpe ya vino preparado cuatro o cinco años antes y la derecha del Peronismo, junto a otros golpistas de otros partidos, fueron el caldo de cultivo de los procesos de destrucción de los derechos humanos en la Argentina”, agregó.
Luis de la Zerda (PJ), uno de los legisladores que más se mostró comprometido por las causas de la dictadura, consideró que “en los últimos 36 años hemos podido avanzar en la consolidación de las instituciones y de la democracia. Esto no es fácil y se logra con grandeza”. “¿Habremos ganado el debate ideológico? se preguntó De la Zerda, respondiéndose al mismo tiempo: “No creo”. También hizo uso de la palabra el Daniel Almirón, mencionando las “filtraciones” que se produjeron dentro del Partido Justicialista. “Nos metieron en el mate que no se podía y vimos que sí se puede ir contra la dictadura, que sí se puede ir contra los medios”, recordó emocionado.
Mirna Abregú, disparó contra “los gorilas” que venían a apoderarse todo, su padre fue detenido y encarcelado por el gobierno militar.
Alejandro Snopek, prácticamente debutó en la cámara de Diputados con un discurso menos conservador y testimonió cómo su abuelo. El entonces gobernador Carlos Snopek, fue sacado de su cargo, el que ocupaba legítimamente elegido por el pueblo y en 1983 retomaba un camino de un Jujuy en crecimiento y desarrollo en democracia”.
Apuntando a los civiles de la dictadura acusó que “algunos se ponían los sacos para ser funcionarios de esos nefastos gobiernos de turno”.
Carolina Moisés definió que muchos jujeños “han vivido con una memoria silenciada” pero que desde 2003 la Argentina avanzó en un proceso de recuperación de su pasado.
“Desde entonces se empezó un proceso de incomodidad colectiva para empezar a buscar lo que había pasado y empezó con un presidente electo por el pueblo bajando los cuadros de los generales y después actuó el Congreso abordando leyes como la 25779 que derogó las leyes de Punto final y Obediencia debida y se le pide a la justicia que revise esos casos. Los tres poderes avanzaron en la decisión de buscar la verdad y aplicar la justicia. Ahora estamos en la etapa de empezar a reconocernos y reconstruir esa historia”, afirmó Moisés.
En representación de Lyder y de la UDESO, la diputado Isolda Calsina, recordó cómo el país vivió desde el siglo XX una sucesión de golpes militares “que nos impidieron gozar y practicar la democracia que merecíamos y que necesitamos como país”, calificando como la más perversa la de 1976, que “que nos trajo una lucha fratricida, una lucha entre hermanos, por el solo hecho de pensar distinto”.
Pidió el compromiso de toda la sociedad “para que estos hechos nefastos solo sean parte del pasado, para que no tengamos más actos ni gestos dictatoriales, para que los que ejercemos la función pública tengamos la grandeza, el respeto a esa memoria viva, entendiendo que el que piensa distinto es un hermano que puede tener razón o no, pero pensar distinto en una sociedad del conocimiento y de la información en un mundo global, son requisitos indispensables para desarrollarnos y crecer; pensar distinto es aportar a la creatividad, el pensamiento distinto nos enriquece, ni siquiera los votos nos pueden hacer sentir dueños de la verdad”.
Por su parte, Julio Frías que en la última dictadura fue encarcelado revivió aquel momento afirmando “no digo que me maltrataron a mí pero sí había otros compañeros que realmente fueron maltratados, entre ellos el padre de la diputada Abregú. “En aquel año, 1976 la Legislatura fue disuelta, porque habían “luchadores peronistas extraordinarios, Antonio Paleari, presidente de la bancada, Jorge Ernesto Turk y José Carlos Coronel”.
Finalmente Alberto Bernis, resaltó la labor de las Madres de Plaza y de familiares de desaparecidos, destacando que “la política de derechos humanos no es de un partido, es de la gente que sufre, que reclama y se moviliza para que se cumplan esos derechos humanos”.

