La UCR arrasó en Mendoza y retuvo la intendencia de la capital
Despegado de su partido político y del resto del cronograma electoral provincial, el intendente radical Víctor Fayad logró la reelección con el 57 por ciento de los votos y una diferencia de 40 puntos respecto al Frente para la Victoria, que quedó segundo con el 14 por ciento de los votos. Tercero, quedó el socialismo, con el 9,8 por ciento de los votos.
La Ciudad de Mendoza ha sido un bastión radical desde la vuelta de la Democracia. Fayad aspira a un tercer período, ya que gobernó entre 1987 y 1991 y desde 2007 a 2011.
Con el 99 por ciento de las mesas escrutadas, la UCR conservará cuatro de los seis cargos de concejales que se disputaron, mientras que el kirchnerismo se queda con uno y el sexto se disputaba entre el socialismo y los demócratas. "Es el triunfo de una gestión de un hombre que pertenece a un partido", dijo en alusión al radicalismo. Pero advirtió que "la gente no lo votó por ser radical". Y envió un mensaje a la dirigencia: "La gente vota un modelo pro positivo, que construye sobre la verdad".
Dijo que lo llamó el gobernador kirchnerista Celso Jaque para felicitarlo por el triunfo y que a las 22 horas no había recibido ninguna llamada del gobierno nacional; a pesar de la buena relación que ha mantenido con el entorno político de Cristina Kirchner.
Fayad, que esta vez quiso ser candidato a gobernador pero no obtuvo consenso partidario, fue el primero de los jefes comunales en plantear el desdoblamiento de las elecciones y evitar el arrastre de otros candidatos; en especial el de Cristina Kirchner.
La provincia de Mendoza, reconocida por sus instituciones fuertes y su alternancia de partidos políticos en el poder, se quedó atrás en las reformas para darle más transparencia a los comicios: aquí no se obtuvo consenso para aprobar un sistema de boleta única, como en Santa Fe o Córdoba. Tampoco el gobierno kirchnerista de Celso Jaque propuso separar las elecciones provinciales de las nacionales y el arrastre de los votos de la Presidenta parece inevitable.
En las primarias, Cristina ganó con el 46 por ciento. Al día siguiente, otros intendentes radicales quisieron sumarse al desdoblamiento de elecciones. No obtuvieron el apoyo partidario y, como plan B, han salido a buscar acuerdos con el socialismo y solicitar a la Justicia electoral que en el cuarto oscuro haya boletas troqueladas, cortadas por categoría, para conservar mayores chances de que la elección sea por candidatos y no tanto por integrar una la lista sábana.
Aunque Fayad ha decidido hacer campaña solo y ni siquiera utilizar el comité radical como sede partidaria, su arrasador triunfo servirá de impulso a la fórmula de la UCR que lleva a Roberto Iglesias como candidato para la gobernación.