Judicializar la protesta ante la incapacidad de gobernar
Con un “gran” título “Fuerte discurso del gobernador”, el gobierno de la provincia dio a conocer a través de su oficina de prensa la decisión de “tirarle la pelotita” a la justicia para que ordene el inmediato inicio del ciclo lectivo 2014, denotando su incapacidad para resolver o acordar con los gremios una pauta salarial.
Ayer en horas de la tarde, Fellner reunió a todo el gabinete de gobierno en el Hotel Altos de la Viña, donde no solo se realizó una improvisada conferencia de prensa y donde fueron invitados solamente los medios afines al gobierno, sino también se compartió toda una jornada de trabajo con almuerzo de por medio. La cuenta, la paga el gobierno.
Pasada las 18 horas se conocía la decisión del máximo responsable político de la provincia de recurrir a la justicia para que ordene a los sindicatos docentes, en disidencia, inicien inmediatamente las clases a través de una medida cautelar, que en otra provincia como Buenos Aires no dio resultado y fue rechazada por los trabajadores.
Tras fracasar con un intento de negociación; con la convocatoria a conciliación obligatoria y con un nuevo llamado al diálogo que terminó de manera bochornosa, queriendo el gobierno imponer una pauta salarial inicial del 19%, nada convincente para ningún sector de los trabajadores y fracasar el intento de intervención de algunos legisladores oficialistas que prometieron mediar para que no se rompa el diálogo, ahora se allana a la justicia una problemática que previsible y se tendría que haber resuelto en diciembre, apenas finalizó el ciclo lectivo, como lo hicieron algunas provincias que sí tienen previsibilidad.
Una situación de impotencia, la provincia prácticamente paralizada desde hace tres semanas, el rechazo del gobierno de la nación de socorrer financieramente a la provincia, y un descontento generalizado de la población por estar vivienda esta situación de profunda crisis política, llevó al gobernador a consultar con sus Ministros esta idea de judicializar la protesta, que trajo desde Buenos Aires.
Tras participar de la reunión de gobernador K por la sucesión en el Partido Justicialista, Fellner planteó a algunos sectores Kirchnerista, directamente relacionado con la Presidenta Cristina Fernández la necesidad de conseguir un mayor financiamiento para la provincia, porque las organizaciones sociales son los que presionan a los gremios a mantener la plaza ocupada y paralizada la provincia.
Como repuesta, Fellner recibió un rotundo “no hay más plata”, y tuvo que volver a la provincia a plantear otra alternativa para el inicio de clase.
También se le endilgó al gobernador, haber gastado más de lo debido en años anteriores, sin solucionar hoy los grandes problemas de la provincia, no saber administrar debidamente los “jugosos” recursos que recibió por décadas de la Nación y además de generar un estado dependiente.
Sin repuesta para ninguna de estas delaciones, Fellner agachó la cabeza y en medio del jolgorio que le significó horas antes el haberlo confirmado como virtual presidente del PJ Nacional, se tomó el último vuelo el día viernes para retornar a la provincia, pergeñando ya como afrontar esta semana que sería decisiva para los gremios y especialmente para el gobierno.
Como sugerencia trajo como ejemplo, aplicar la medida adoptada por Daniel Scioli de recurrir a la justicia para obligar a los maestros a iniciar las clases. El gobernador del principal distrito del país, logró la semana pasada que la justicia dictara "el cese inmediato de la huelga" que mantienen desde hace más de 13 días e impide el inicio del ciclo lectivo. Consiguientemente el juez Francisco Terrier hizo lugar al amparo presentado ayer por el Defensor del Pueblo, Carlos Bonicato, y ordenó el cese inmediato de la huelga.
El mismo día en que se conoció esta medida, los docentes bonaerenses dijeron que no acatarán las medidas y los gremios jujeños ya anticiparon que también no cederán ante este tipo de presión.
Por lo tanto, se prevé una semana más que conflictiva con la Intersindical, agrupación gremial que agrupa entre otros gremios a los docentes de ADEP.
De ser así, Fellner le quedará dos caminos para obligar a los gremios a dejar las calles y volver a trabajar: La primera y la menos probable, ceder en la asignación de un punto a lo que pide el sector sindical y de esta manera forzar a los gremios de la Intersindical a levantar la medida, atendiendo que lograron un mejor acuerdo que sus pares del Frente. La segunda alternativa, sería apelar a la conciencia de los maestros, e incentivarlo con un acuerdo exclusivo para ellos y dejar que el otro sector de los trabajadores siga la lucha individualmente. La última posibilidad sería recurrir a las fuerzas policiales, lo que generará violencia y lo más probable es que termine con la renuncia del gabinete.