Jenefes cierra las puertas de la Legislatura para no escuchar a los trabajadores
En la jornada de ayer un grupo de legisladores invitó a los representantes de la Intersindical a la Legislatura de la provincia para que dialoguen sobre la problemática y la lucha gremial que llevan a cabo. Pero insólitamente, cuando concurrieron a la Casa de Piedra se encontraron con que estaba cerrada, ningún empleado pudo ingresar a trabajar supuestamente porque se había ordenado la “desinfección” de la misma.
Adentro de la Cámara un centenar de policías eran retenidos desde primera hora de la mañana y los legisladores de la oposición debieron recurrir nuevamente a las escalinatas de la Legislatura para atender a los gremios.
En la mañana de hoy únicamente se presentaron referentes de los partidos de la oposición, Unidos y Organizados, Lyder y la Unión Cívica Radical quienes improvisaron una mesa de diálogo en la puerta de la legislatura ante la imposibilidad de acceder al recinto.
Isolda Calsina, con respecto a la reunión que debían mantener con los gremios en la mañana de hoy dijo en diálogo con Radio 2, que “habíamos asumido el compromiso de favorecer al diálogo y hasta las 9 de la noche de ayer no lo habían hecho. Estaban todos comunicados, sabían que veníamos a los 8,30 y curiosamente apareció la legislatura cerrada. El gobierno está echando leña al fuego, esto es claramente es una actitud para que se generalice la violencia en la provincia. Es incomprensible que el gobierno empuje a la violencia, pero es la errónea salida para deslegitimar una protesta que es justa".
Dijo además que "sabemos que existe la inflación, que los trabajadores necesitan recomponer sus salarios y el gobierno que tiene incapacidad de obtener fondos, que se limita a decir que no hay, que se limite a responder lo mismo, sinceramente no quiere escuchar y por eso cierra la puerta al pueblo”.
Agregó que a pesar de todo, “igual al pueblo no se lo puede calla, nosotros somos sus representantes. Vamos a estar aquí dialogando con los gremios, la verdad que no nos afecta el lugar donde tengamos que reunirnos. Vamos hablar con el pueblo donde sea, no nos van a silenciar ni impedir que los representantes mantengamos la paz en el reclamo”.
Calificó como “desatino” y “una locura del gobierno, no esperábamos que el vice gobernador nos cierre las puertas de la casa del pueblo, es absolutamente lamentable”.