Fellner sigue premiando el fracaso
El cargo más reciente ejercido por Herrera dentro de la Administración Pública, fue el de coordinador de Políticas Socio Productivas en el ámbito del Ministerio de la Producción, donde tuvo bajo su responsabilidad, nada más y nada menos, que la distribución de la garrafa social en la provincia.
Como es de público conocimiento, el programa de entrega de gas subsidiado para familias de escasos recursos, se convirtió en un verdadero escándalo en la provincia.
Los envases de gas llegaban a Jujuy con un valor de 16 pesos, gracias a los fondos que invertía el Gobierno nacional, pero se revendían en distintos puntos de la provincia a un precio que oscilaba entre 100 y 200 pesos.
Según afirmaron pequeños comerciantes, los grandes centros de distribución facturaban millones con el negocio de la garrafa social, mientras la gente de escasos recursos se vio obligada a pasar el invierno haciendo filas eternas de madrugada, para poder conseguir un envase de gas, el cual debía ser garantizado por el Gobierno de la provincia.
Ahora, el máximo responsable de aquella situación, fue premiado con la obtención de una banca en la Legislatura Provincial, a la que asume gracias a haber integrado una lista como suplente en las últimas elecciones.
El fallecimiento de la diputada Patricia Arach, titular de la banca, le permitió a Herrera acceder a este beneficio hasta 2017 para desempeñarse como legislador, tarea que ya ejerció con anterioridad, sin que se recuerden proyectos de importancia de su autoría.
El caso del cuñado del Fellner no es el único en donde el Gobierno redobla la apuesta y sostiene en el poder a funcionarios cuestionados.
El jueves último, sin ir más lejos, el gobernador realizó una férrea defensa de la gestión de Florencia Gelmetti en el Ministerio de Educación, a pesar de los recurrentes conflictos y las falencias de gestión detectadas.
Oscar Insausti, ex ministro de Gobierno, debió abandonar su cargo tras la grave crisis que vivió la provincia por el levantamiento de las fuerzas policiales en diciembre de 2013, que terminó con saqueos y muertes. Sin embargo hoy continúa formando parte del gabinete como secretario General de la Gobernación.
La ministra de Desarrollo Social, Adriana Magdaleno, recibió cuestionamientos en todo el país por la insólita política de sustento a los comedores infantiles de Jujuy, en donde alrededor de 30 mil niños deben almorzar con un presupuesto de cuatro pesos para cada uno. Sin embargo el gobierno de Fellner nuevamente enfrenta los cuestionamientos exponiéndola permanentemente en actos que son insignificantes para la comunidad.
La realidad es contundente y deja en evidencia una característica de la gestión de Eduardo Fellner en la provincia: negar lo que pasa y premiar el fracaso.