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Fellner se sacó dos mochilas de plomo

Jenefes y Rivarola fueron desplazados de la arquitectura electoral del Eduardo Fellner. Un giro sustancial en el armado político pretende oxigenar el gabinete y la estructura partidaria. Ahora tienen prioridad los leales sobre los librepensadores.

Faltan 255 días para que Eduardo Fellner termine su mandato, y este no es un dato menos, ya que cada jujeño tiene su propia mirada sobre este datos cuantitativo. Algunos sostienen que aun queda mucho tiempo de gestión, mientras que otros miran este número pensando que solo le quedan 255 días y que el calvario termina, la famosa teoría de la copa medio llena o medio vacía.

Seguro que para quien no es un simple número, es para el propio Eduardo Fellner, quien es consciente que su administración tiene serios problemas de gestión, y estos problemas no solo lo colocan en una incómoda posición política, sino que además esta viendo tambalear seriamente la hegemonía del PJ en la gobernación provincial.

El primer mandatario es consiente que él puede ser el primer gobernador que entrega su mandato a otro de una extracción política diferente, y eso sí lo hará pasar a la historia. Será el artífice de la primera derrota del peronismo en Jujuy.

Por estas horas, Fellner divide su tiempo en buscarle una solución a estos problemas de gestión, asunto que va de la mano con la arquitectura electoral.

Lo primero que hizo el gobernador es intimar a sus ministros a fin que le impriman "más gestión" a cada una de las carteras.

Fuentes seguras confiaron a Jujuy al Momento que una encuestadora nacional realizó una análisis cuantitativo y cualitativo sobre la administración provincial llevando hasta el despacho gubernamental números que muestran la poca consideración y valoración que tienen los jujeños sobre la administración provincial en general y sobre algunos dirigentes en particular.

Estos números son los que motivaron el tirón de oreja del gobernador a sus funcionarios, intimándolos a corregir el rumbo de manera inmediata, no descartando instrumentar algunos cambios en casos insalvables como es el caso de Florencia Gelmetti o Adriana Magdaleno.

Donde ya comenzaron los cambios es el esquema político, encuestas en mano, Eduardo Fellner comenzó a tomar algunas decisiones que le pueden traer algunos dolores de cabeza internos, pero hacia el electorado son buenas señales.

Al primero que resolvió relegarlo a un tercer plano es al hilarante Guillermo Jenefes, su actual vicegobernador, quien nunca fue una ayuda en la administración , habida cuanta que una vez que apoyó sus asentaderas en el sillón principal de la Casa de Piedra pretendió erigirse como un gobierno paralelo, reclamando para sí no solo el control de la Legislatura sino también de algunas áreas de gobierno como es el caso del Banco de Acción Social, institución que paradójicamente debe regular y controlar el juego en la provincia.

Jenefes sabe que no será nuevamente compañero de fórmula de Fellner, las encuestas lo ubican con una imagen negativa que supera el 65%, lo que políticamente es insalvable y lejos de ser una ayuda, se convierte en una mochila difícil de llevar, no sólo para el candidato a gobernador, sino también para los cuadros militantes que deben salir a la calle a convencer a los jujeños.

Otro que dejó la escena es Rubén Rivarola, un caricaturesco personaje vernáculo con veleidades políticas que van mucho más allá de la su cruda realidad.

La situación de Rivarola es similar a la de Jenefes, salvo que su imagen negativa alcanza un nada despreciable 73%, sobre este punto, todas las encuestas que obran en poder de Eduardo Fellner son similares, estos guarismos fueron los que determinaron que quede afuera de cualquier posibilidad de integrar una formula gubernamental.

Rivarola sin embargo no se rinde en sus intentos, y para ello comenzó a realizar visitas relámpagos a algunos municipios con el fin de donar algo que no le pertenece y buscando que algún chacirete lo retrate con cara de afiche entregando alguna bolsa de puflitos que le acerque Alfredo Gerry.

Ninguno de los dos desplazados se quedó conforme con esta decisión de Fellener, pero a los coletazos, el mandatario respondió que si entienden que merecen más de lo que tienen y tuvieron, tienen las puertas abiertas para competir en internas partidarias.

Desplazando a Jenefes y Rivarola, el gobernador está dando un giro sustancial en su gestión, ya no busca librepensadores y dirigentes cuyas trasnochadas aspiraciones sigan condicionando y perjudicando la gestión.

Ahora la mira de Fellner está en ocupar los espacios con personas que tengan como única meta en su vida alinearse a sus mandatos, sin más aspiraciones que les que se puedan permitir desde la residencia de Av. Illia.

No son pocos los adláteres de Fellner que sostienen que en caso de que Rivarola o Jenefes pretendan enfrentarse al gobernador, los jujeños "deberán saber cuánto le cuesta a los jujeños las familias y las empresas de Rivarola y Jenefes..."

Los movimientos en la estructura gubernamental y política prometen seguir, Fellener sólo está preocupado por la contienda electoral y toda su atención esta orientada en ese sentido.

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