Fellner contradice a Insausti y desconoce la realidad del Ingenio La Esperanza
El diálogo de sordos, generalmente se da en una conversación en la que los participantes no siguen una lógica con respecto a los temas y argumentos de los demás. Eso sucede entre Eduardo Fellner y su Secretario General de la gobernación, Oscar Insausti.
Insausti en reunión el lunes con el Sindicato del Azúcar de la Esperanza, y reconoció que el sindicato y especialmente 400 telegramas estarían por recibir los trabajadores para acogerse al sistema de la jubilación anticipada. “Fue claro al decir que es una orden del gobernador Fellner de notificar y pedir el retiro inmediato de los compañeros” sostuvo entonces Raúl Ortiz.
Tres días después de este encuentro, Fellner afirma que “no es cierto que se esté lesionando los derechos de los trabajadores. Primero no se ha notificado a nadie que tiene que proceder a jubilarse, ni que está jubilado, ni que está en disponibilidad. En segundo lugar no hay ninguna jubilación anticipada, es la ley de jubilación que hay una serie de trabajadores que están con la condiciones cumplidas como para acceder a una beneficio jubilatorio. En todo momento siempre hemos planteado y lo conoce el sindicato, lo conocen los trabajadores, alternativas productivas, es decir que aquel que se va a jubilar va a cobrar su jubilación en forma estable para toda la vida”.
Fellner desconoce que la empresa ya tiene los 400 telegramas a los trabajadores que tienen más de 55 años y que lo estaría obligándolo prácticamente a jubilarse por la ley de insalubridad cuando en realidad nunca se hicieron los aportes por este concepto. En época en que regenteaba el Ingenio la empresa Roggio, se obró de igual manera y se jubiló a 500 trabajadores, que hoy perciben salarios mínimos que no superan los 3.500 pesos.
Según Fellner “se están haciendo esfuerzos muy grandes de los Gobierno Nacional y Provincial, de sectores privados, de sectores de la economía de Jujuy involucrados en el asunto, intendentes municipales particularmente de la región de La Esperanza para mantener en pie el Ingenio La Esperanza”.
Pero sin embargo, también la empresa recibe subsidios del gobierno de la Nación, pero es administrada por un grupo de inversores privados y ahora quiere asociarse con entes internacionales para seguir recibiendo asistencia. En todo este movimiento económico, los trabajadores son los menos beneficiados, los que sufren las consecuencias de la precarización y la inseguridad laboral.
“A veces hay situaciones que no se entienden como el paro del día de hoy con corte de ruta incluido, acá hay que ser prudentes, hay que convencer de que hay una decisión unánime de recuperar el Ingenio La Esperanza y nos encontramos con actitudes que no suman en nada” precisó Fellner, pero resulta que esas decisiones no llegan y La Esperanza sigue atravesando un proceso de quiebra que impide la consolidación como empresa de este importante polo industrial.
Concluyendo el Gobernador sostuvo que “podemos discutir todo lo que quieran en una mesa de diálogo y entendimiento, porque sabemos que nos vamos a entender, hemos logrado financiar y mantener en pie esta zafra, equiparar a los trabajadores de La Esperanza con todos los trabajadores azucareros del país, pagándoles los sueldos que les corresponden y que no cobraban hace años, se ha cumplido con los compromisos salariales al día, creo que hay que poner un poquito de buena voluntad que está en sentarse a dialogar y conversar”.
El diálogo que propone Fellner junto a sus ministros, fue precisamente el de “sordos”, donde uno dice una cosa, el funcionario propone otra y la empresa ejecuta a su manera y los trabajadores quedan despegados de cualquier decisión que tienda a mejorar la situación del ingenio y la estabilidad laboral de ellos.