En la legislatura la trivialidad tiene su premio
El paupérrimo estado de la salud pública, definitivamente se instaló en la vida cotidiana de cada jujeño, cuando muere de manera inexplicable Lorena Sánchez, una joven sanpedreña que llegó hasta la nueva maternidad para dar a luz.
Lorena fue una víctima más de la irresponsabilidad gubernamental, que abrió las puertas de la Maternidad sin contar con los elementos mínimos indispensables para tener un parto cuanto menos seguro.
"Es una maternidad de baja complejidad..." dijo un inmutable Eduardo Fellner mientras posaba para la foto de rigor. En realidad el mandatario utilizó un rebuscado neologismo para justificar lo injustificable, ya que no había manera de explicar, por lo menos sin mandar a alguien preso, que pagaron una maternidad llave en mano y al momento de abrir la puerta se encontraron con un edificio vacío y lo poco existente estaba mal hecho.
Lorena Sánchez por lo menos fue víctima de un sistema sanitario indolente, vacío y pensado únicamente como refugio de punteros políticos.
Liliana Fellner, hermana del gobernador y Senadora Nacional, fue la primera en interesarse sobre el funcionamiento de la nueva Maternidad, aunque la calidad en las prestaciones o la asistencia que se podrían llegar a brindar a las mujeres jujeñas no estaban en su agenda, su interés solo alcanzaba para remitir un listado de punteros sin habilidades conocidas para que engrosen la planta de personal de la institución.
Daniel Díaz también es otra víctima fatal de la desidia gubernamental. Apuñalado luego de un robo, buscó asistencia médica en los efectores públicos de San Pedro, pero las puertas estaban cerradas y el desenlace no fue otro que la muerte.
Los nosocomios del interior de la provincia están devastados; a la falta de médicos hay que sumarle la falta de recursos. Todo es improvisación y desidia.
En materia educativa el colapso es tan elocuente como añejo, escuelas tomadas, comedores cerrados, promoción sí o no, profesores precarizados, y técnicos que no cobran, son solo muestras de un servicio vahído.
El despropósito educativo en la provincia comienza su apogeo en la gestión de Rodolfo Tecchi, pero con empeño y tenacidad, Florencia Gelmetti llevó el caos a su máxima expresión, haciendo gala de una inusitada impericia a la hora de gestionar.
Los policías de la provincia ya no podrán utilizar sus teléfonos personales mientras estén de servicio, fue la trascendental medida impuesta por Jorge Zurueta, secretario de Seguridad de la provincia. El funcionario y el Gobierno todo, salieron a sacar pecho con esta decisión, pero los aplausos no llegan; desde la calle cada vez se escuchan más reclamos. Las personas quieren vivir en paz y exigen un plan de seguridad.
A Zurueta, trabajador como el que más, parece que se le acabaron las ideas, no logra ni siquiera esbozar alguna medida algo más trascendente.
Tanto él como el resto del gabinete son rehenes de un Gobierno vacío de contenido.
En cualquier provincia normal, la caja de resonancia es el Parlamento. En esos cuerpos deliberativos se generan y se auspicias los debates necesarios que hacen que la agenda política esté siempre en manos oficialistas.
Es normal que los temas públicos sean debatidos en los recintos parlamentarios, esencialmente cuando los gobiernos están naufragando y necesitan que desde la oposición se aporte por lo menos para seguir a flote por un tiempo más.
Pero la agenda del hilarante Guillermo Jenefes, compañero de andadas de Eduardo Fellner, pasa por un sector diametralmente opuesto al del resto de los jujeños.
En estos tres temas centrales que describimos en esta página, que son los temas de la agenda pública, hay sendos proyectos e iniciativas presentados por legisladores opositores, como por ejemplo la declaración de emergencia en materia de seguridad o bien la necesidad de diagramas un plan de salud contenedor y abarcativo.
Ambos temas merecen por lo menos ser debatidos en profundidad, recibir los aportes necesarios para enriquecerlos, pero nada de esto ocurre. Jenefes tiene su propia agenda, la que es entusiastamente acompañada por los legisladores oficialistas.
En la última sesión, celebrada el miércoles, los representantes oficialistas una vez más aplicaron el número y cerraron un orden del día de acuerdo al talante de Jenefes.
Los legisladores aprobaron un proyecto remitido por Fellner en el cual la provincia adhiere a la Ley Nacional de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar; esto no es otra cosa más que un nuevo pretexto del gobernador para viajar hasta a gran urbe a pasar la gorra.
La diputada Alejandra Cejas tuvo un rol protagónico a la hora de abordar las leyes trascendentes, ya que se anotó con dos genialidades. A merced suya ahora Jujuy está sumada a la ley nacional que instituye el día 26 de noviembre como Día Nacional del Humorista y también logró que nuestra querida provincia se sume a la gran ola nacional instituyendo el 30 de noviembre como Día Nacional del Mate.
La incansable labor de Alejandra Cejas no se limitó a los dos proyectos mencionados. La buena legisladora fue por más y logró luego de mucho esfuerzo declarar de interés legislativo de la "19ª Edición del Cambalache y Trueque", los festejos por los 150º años de creación de la Escuela Nº 37 "Felipe Antonio de Iriarte" de la ciudad de Monterrico y la declaración de interés el 150º Aniversario de la Escuela Nº 44 "José Ignacio Gorriti", de la localidad de León.
El resto del orden del día está abarrotado de declaraciones, que únicamente quedarán plasmadas en la versión taquigráfica, mientras la realidad de Jujuy camina por un andarivel absolutamente distinto al de Jenefes y sus amanuenses.
Guillermo Jenefes logró tener un parlamento a medida, a la exacta medida de su precariedad y a la medida justa de un bloque oficialista que aprovecha esta realidad para ahorrarse el trabajo de pensar y con solo aplaudir aseguran un cómodo pasar.
Mientras tanto los opositores tratan de poner una agenda medianamente razonable, pero cada intento choca indefectiblemente con el desinterés de Jenefes.
Cuatro proyectos de adhesión a leyes nacionales y 15 proyectos de declaración en la última sesión, este fue el tenor de los temarios que se repitieron sistemáticamente en las 26 reuniones del año pasado.
Tanta trivialidad tiene su premio, una millonaria obra de ampliación encaró Guillermo Jenefes, que además de oficinas, les quitará a los jujeños una porción del estacionamiento en la avenida 19 de abril, para que los legisladores puedan estacionar sus vehículos.
La mediocridad, la desidia, el desinterés y el desprecio por la cosa pública siempre se pagan, y Fellner y Jenefes ya comenzaron a pagarlo en el Colegio de Abogados.