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Emotivo homenaje a Avelino Bazán en AOMA

Se realizó ayer en la sede de AOMA, un homenaje en memoria del rigente minero, al cumplirse 34 años de su desaparición.

La presencia fue masiva. Estuvieron todos sus compañeros de la mina, familiares, abogados, representantes de derechos humanos, dirigentes del sindicato, diputados, todos juntos para rendir por primera vez un homenaje a Avelino Bazán.

“Avelino, presente”, fue la consigna unánime que todos manifestaron en cada momento que se lo nombraba. Es que la figura, el ejemplo de vida y el recuerdo de este hombre es  la antítesis de esa época de la dictadura miliar que dejó 30 mil desaparecidos, entre ellos Avelino.

El 26 de octubre de 1978, desde inmediaciones del cine Alfa, sobre calle Patricias Argentinas, lo levantaban a Bazán. Desde ese momento, nunca más se supo de él y su familia todavía lo espera cada domingo, para compartir la única jornada con la que podían compartir todos juntos.

Así lo dijo Teresita Bazán, quien leyó una emotiva carta de la hija de Avelino, que por razones de salud se encuentra en Buenos Aires.

Avelino fue secretario General del Sindicato Obrero Mina Aguilar; diputado provincial y director de Trabajo de la Provincia, durante el gobierno de Perón.

“Avelino ha vuelto de verdad y está representado en ustedes, en esta casa, en la mina. A este obrero minero, no se le cayó el “tojo” de la soberbia”, expresó el Padre Rubén Cruz, capellán de la Iglesia Santa Bárbara de Mina El Aguilar, que ofició una homilía en homenaje al dirigente minero.

Sus ex compañeros del Sindicato, Efraín Guzmán, Roberto Troncoso y Rubén Cari, lo recordaron con sensibilidad, hablando con respeto hacia una persona que transmitió lo mismo, que supo ganarse el cariño y obediencia de todos los trabajadores de la mina.

Rubén Carlos Trejo, actual Secretario General de AOMA, también hizo alusión a la memoria de Bazán, recordándolo como un gran dirigente que supo llevar políticas sindicales claras y que luchó por mejorar la situación laboral de sus compañeros en aquella época.

Teresita Bazán, hizo lectura de una carta escrita por una de las hijas, Miriam, donde expresa el sentir  de la familia directa del dirigente. “Hoy es un año más que no estás con nosotros, en cuerpo  y alma, pero sí estás en los corazones de los que te queremos. En los corazones de los mineros, de la gente humilde a los que sabías buscar soluciones a sus problemas. Les dabas ayuda siempre, dando consejos; dabas todo por ellos y esto les hacía sentir bien. Yo me siento orgullosa de haber tenido un padre que siempre estaba dispuesto a todo sin aceptar ni pedir nada. Los domingos  era los únicos días que podía verte y disfrutar junto a  mamá. Los otros días trabajabas arrancando desde las primeras horas del día a las últimas de la noche. Esa era  tu rutina diariamente, hasta que llegó el 29 de marzo y te sacaron de tu trabajo para ir preso como un delincuente, incomunicado. ¿Cuál fue el motivo de tu detención? ser un trabajador.  No nos permitieron verte, pasaron seis meses, y un  27 de octubre te llevaron junto con otros  detenidos a La Plata, a la Unidad Penitenciaria N° 9. Después de un año y ocho meses, te dieron la libertad. En agosto  volviste a tu hogar a reunirte junto con tu familia. Creíamos que todo estaba concluido, que pagaste tu culpa, pero no fue así. Alguien  te seguía y esperó el momento para arrancarte de nuestras vidas un 26 de octubre.  A mí me quitaron la ilusión de seguir teniendo un papá, que me hablaba y me daba consejo; me quitaron la ilusión de verlo envejecer junto a mi madre. Eras un  hombre sano, fuerte, divertido, bromista. Me pregunto cada vez que te recuerdo, ¿qué mal hiciste para merecer todo lo que te hicieron? Ser  un hombre trabajador y honesto...”