El homenaje del “fin de ciclo”
El acto que fuera motorizado por las mujeres peronistas y algún sector de la juventud tuvo como intención central aprovechar esta fecha cara al sentimiento del PJ, para procurar devolverle la mística a un partido que el régimen fellnerista se encargó de vaciar.
Los discursos más encendidos provinieron de los sectores militantes, como la mujer y la juventud, que en sendos discursos reclamaron solapadamente al Gobierno un mayor compromiso con los sectores de bases.
Con estos mensajes quedó absolutamente claro que en Jujuy el Gobierno no tiene partido y el partido no tiene gobierno.
Por su parte, el vicepresidente del PJ, Eduardo Alderete, pronunció un raro discurso, donde los mensajes críticos y subrepticios al Gobierno se mezclaban con conceptos adulatorios, que al parecer apuntaban únicamente a justificar lo que en muchos casos es injustificable.
Sin embargo la parte más medular del mensaje de Alderete fue cuando se refirió a que “este es un fin de ciclo, tanto en la Nación como en la Provincia…”.
Semejante muestra de sinceridad provocó que muchos abrieran los ojos con cierto estupor, Alderete palabras más, palabras menos, se refería a que el régimen fellnerista había llegado a su fin.
Pero no sería lo único, Alderete también confesó que en una reunión informal con Eduardo Fellner y Rubén Rivarola, el primer mandatario habría referido que era el momento de “volver al peronismo” (sic).
Esta confesión da por tierra la especulación de algunos que sostenían que Fellner nunca había llegado al peronismo, y a partir de este momento deberán centrar sus energías para tratar de determinar cuándo se fue.
El acto lo cerró Guillermo Jenefes, quien comenzó su mensaje haciendo un serio llamado de atención al Gobierno, habló de los funcionarios que no salen, de la deuda en materia de asistencia social y de los ministros que le cierran la puerta al peronismo.
Las ausencias fueron más trascendentes que las presencias, muchos esperaban la llegada de Fellner y de la primera línea gubernamental, pero el homenaje debió conformarse con funcionarios del poca trascendencia y absolutamente inocuos en el andamiaje del Gobierno, como es el caso de Gelmetti y Magdaleno.
Otra ausencia que casó estupor entre los presentes fue la del comandante Germán Fellner, vástago del primer mandatario provincial, quien además de liderar de manera indiscutida la pujante agrupación “Ni Ni”, últimamente tuvo que agregar a sus múltiples ocupaciones la presidencia honoraria de la comisión de homenajes y festejos del PJ.
Muchas especulaciones entre los presentes sobre la ausencia del Comandante Germán, algunos sostenían que se encontraba combatiendo por la liberación en la agreste selva bolivariana, otros que la lectura de El Aleph de Borges en el taller literario que aparentemente concurriría los sábados a la mañana, mientras que otros más cercanos justificaban su ausencia argumentando que bucólicas actividades recreativas que exigen su presencia se habían extendido más de la cuenta, razón por la cual el Comandante se encontraba entregado a un reparador y merecido descanso.
Lo cierto es que el Comandante Germán nunca llegó, sin que se conozcan las causas de tal ausencia.