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Carlos Oehler: “La política alimentaria del Gobierno deja mucho que desear”

El Ministerio de Desarrollo Social de la provincia tiene asignado un presupuesto de 2.064 millones de pesos. Solo el 2% de ese monto, unos 43 millones, se destina a comedores infantiles.

Actualmente un chico en un comedor infantil recibe alimentos por un valor de 4 pesos, que es el presupuesto asignado por el ministerio que conduce Adriana Magdaleno. Sin embargo hay plata y montos siderales para, por ejemplo, traer grandes espectáculos y despilfarrar fondos que tranquilamente podrían ser destinados a este fin.

El diputado provincial Carlos Oehler coincidió con este planteamiento y afirmó que “la política alimentaria del gobierno deja mucho que desear”.

En ese análisis destacó que “el tema de los comedores infantiles, la política alimentaria complementaria que se debiera desarrollar desde distintos ámbitos, con el apoyo del Estado provincial, deja mucho que desear. No sólo en el aspecto escolar, sino en lo social. Esto tiene que ver con un elemento común a este gobierno provincial: la ausencia en temas importantes relacionados con necesidades de la sociedad y que están altamente insatisfechas”.

Según el legislador, el gobierno no tiene interés de superar estas problemáticas. “Obviamente cuando uno vincula la problemática del empleo en la provincia, cuando vincula la problemática de la atención de necesidades básicas como puede ser la provisión de gas, cuando vemos este tema de los comedores, encontramos siempre un hilo conductor común que es la desaprensión y el desinterés con la que el Gobierno viene manejando este tema, que es de enorme preocupación para la existencia misma de la sociedad porque evidentemente tiene puesta la mirada que no tienen que ver con estas necesidades”.

Carlos Oehler dijo además que “lamentablemente Jujuy viene padeciendo el agotamiento de un modelo con un equipo de gobierno que le ha perdido el miedo y el respeto a la ley. Cuando empecemos a revisar un poco toda la actuación del Gobierno, vamos a encontrarnos con sorpresas bastante desagradables porque hay ocultamiento sobre manejo de los recursos públicos. Tengan presente que desde el año 2003 en adelante, salvo en una honrosa excepción en el año 2008 el gobernador Barrionuevo, no rinden cuenta de ninguna forma. Evidentemente esto genera una enorme sospecha sobre los destinos de esos fondos públicos”.

En un presupuesto de 2.064 millones de pesos, no se entiende cómo se puede asistir a los jóvenes con el 2%. “Aquí hay una desnaturalización en el sentido de  muchas de las aplicaciones que tienen los recursos públicos. No es la primera vez que lo decimos, pero en Jujuy se viene dando un proceso de sobreprecios en muchas de las obras públicas que se realizan, que insumen un enorme porcentaje de ese presupuesto. Otra enorme proporción se insume con el pago de salarios a pesar de que están pauperizados los salarios de los docentes; todo esto tiene que ver con un estigma de desprecio hacia uno de los recursos que puede tener toda sociedad, que es el recurso humano”, afirmó.

Consultado sobre si está superpoblado el Ministerio de Desarrollo Social y hay que derivar recursos para sueldos, respondió: “No solo el ministerio de Desarrollo Social; cuando uno repasa lo que está pasando en toda la Administración Pública provincial encuentra que hay una sobre población en todos los niveles. Esto evidentemente insume una cantidad importante de ese presupuesto. Pero la realidad es que cuando usted contrasta las posibilidades laborales que tiene la sociedad, fuera del esquema del Estado, encuentra un panorama bastante desalentador. Todo esto configura una situación donde evidentemente está poniendo al Estado hoy como empleador de la provincia, como principal generador de actividad económica para que algunas empresas puedan sobrevivir y todo esto demanda indudablemente recursos de ese presupuesto, para poder atender toda esta mecánica perversa que se ha ido generando todos estos años”.

La falta de rendición de cuentas de los recursos del Estado, también es un tema que afecta a la administración. “No es un problema de voluntad, no es que yo quiera que el gobernador rinda cuentas de cómo gasta los recursos del Estado. Tiene la obligación constitucional de rendir cuentas. Hace algunos años mandaron en la ley de presupuesto, una cláusula donde restringían la obligación constitucional de rendir cuentas solamente a una partida, la partida K. Nosotros presentamos un planteo de inconstitucionalidad a ese artículo de la ley que todavía, lamentablemente hasta hoy, sigue dando vueltas en tribunales sin que se resuelva. Además se excluía al Tribunal de Cuentas como organismo técnico de evaluación de esa rendición de cuentas”, sostuvo el diputado.

En esta problemática, destacó que detrás de todo este accionar, siempre hay una intencionalidad. “Cuando usted quiere evitar que se husmee y se metan las narices donde no se tiene interés de que se metan, obviamente lo que empiezan hacer es debilitar los mecanismos de control. Lo viene denunciando la gente del gremio de APOC que hace rato está sumamente debilitado desde el punto de vista presupuestario, tanto de personal como elementos técnicos y esto coincide con el objetivo de debilitar los organismo de control. Todo tiene que ver con una decisión política de que nadie mire en qué gastó la plata que es del pueblo”.

Finalmente consideró Oehler como una aberración dar de comer a un chico con cuatro pesos. “Aquí manejamos índices de fantasía, que creemos que con seis pesos podemos comer y que con cuatro pesos, un chico tiene que quedar más que satisfecho. Pero la realidad pasa por otro lado, entendemos que se debe fortalecer la familia, no sacarlo del ámbito natural para darle de comer en un comedor y no en la familia”.