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Calsina pidió la emergencia provincial en seguridad

La creciente ola de delitos en toda la provincia y la falta de una política para combatirlos por parte del Gobierno de la provincia, motivó a la diputada Isolda Calsina,  a solicitar la emergencia provincial en seguridad.

A través de un proyecto de ley que busca reducir la violencia y los delitos, la diputada Calsina, solicitó que se declare la emergencia provincial en materia de seguridad y de tenencia de armas de fuego, con el fin de promover la entrega voluntaria de las mismas.

La iniciativa propone que el Ministerio de Gobierno y Justicia pague recompensas en dinero a los que entreguen dichas armas, en forma voluntaria y anónima.
Asimismo, se propone la habilitación de un servicio telefónico gratuito y anónimo para denunciar la portación y lugares de ocultamiento de armas clandestinas, así como de la venta de drogas.

En el mismo proyecto, propicia que se instrumenten campañas de difusión referidas a los beneficios del desarme y que el Ministerio de Gobierno y Justicia reglamente en un plazo de 60 días la simplificación de los trámites de instrucción sumarial vinculada a la investigación de posesión de armas y puntos de venta de droga.

En la provincia de Jujuy es notable el aumento de la cantidad de delitos, especialmente robos y asaltos y lo más grave es el incremento del uso de armas de fuego.

Calsina recordó que la audiencia pública por la seguridad, efectuada en octubre de 2012,  puso en evidencia, entre otras cuestiones, la preocupación de los vecinos por el uso de armas de fuego no sólo en delitos comunes sino en movilizaciones, acampes y actos de organizaciones sociales, donde algunos grupos violentos las utilizan con el fin de sembrar el miedo en la comunidad.

“De la misma audiencia pública surgió también la percepción de la ciudadanía en torno al significativo papel de las drogas en gran parte de los incidentes violentos que ocurren en nuestro medio”, indicó.

Tras advertir que uno de los aspectos claves de la lucha contra la inseguridad es la disminución del uso y proliferación de las armas de fuego, subrayó Calsina que está ampliamente corroborado que la tenencia de ellas en la población civil es causa del incesante incremento de la gravedad de los hechos de violencia, así como de accidentes con saldos luctuosos y daños irreparables.

“La paz social de una comunidad depende, también, de la construcción de sociedades más pacíficas, las que son inimaginables con una población armada. De allí que en muchos lugares de mundo, las políticas de seguridad estén claramente orientadas a la entrega voluntaria de armas de fuego y a sensibilizar a las sociedades acerca de los riesgos de la tenencia y uso de las mismas”, expresó.

De acuerdo a datos difundidos por el Gobierno nacional, en Argentina en el 54% de los homicidios se utiliza un arma de fuego y el 27,2% de los homicidios, accidentes o suicidios ocasionados con armas de fuego ocurren en la vivienda. En nuestro país se ha sancionado una normativa sobre el desarme y en Jujuy existe una delegación del Registro Nacional de Armas de Fuego (RENAR), “a través del cual se han realizado acciones que, el sostenido aumento de los delitos con armas de fuego en la provincia, las señalan como totalmente insuficientes”, aclaró.