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Caen todos, menos Fellner

En medio de los escándalos por corrupción que asombran al país y arrastran a los tribunales a las máximas figuras del gobierno que abandonó el poder el pasado 10 de diciembre, hay un dirigente que hasta el momento elude sus responsabilidad ante tanto desguace del Estado.

El ex gobernador de Jujuy Eduardo Fellner, líder indiscutido en el poder provincial por 17 años, ha encontrado hasta el momento la forma de eludir a la justicia.

Fue el jefe directo de la administración pública durante tres períodos de gobierno, y gobernó además a “control remoto” durante la administración transitoria de Walter Barrionuevo.

Él mismo reconoció en numerosas ocasiones, que durante sus años en el poder Jujuy recibió la mayor cantidad de recursos de toda su historia. Lo hacía para presumir de sus aceitados contactos en Buenos Aires, sin advertir que la sociedad jujeña no tardaría en preguntarse a donde fueron a parar todo ese enorme caudal de fondos públicos.

El dinero de la obra pública fue la llave de la corrupción en la década K.

Jujuy fue tema nacional durante los primeros meses del año por el multimillonario desfalco que se perpetró con los fondos que debían destinarse a la construcción de viviendas.

Pero el área de viviendas no fue la única que recibió un flujo incesante de recursos provenientes del gobierno central.

La autopista que une San Salvador de Jujuy con Yala en sólo 12 kilómetros fue bautizada como la más cara del mundo.

La contratación de proveedores del estado sospechados por sus vínculos políticos con el poder que ejercía Eduardo Fellner, es otro elemento que acompañó al poder durante los últimos años.

Cientos de servicios al Estado, sospechados de ser prestados por empresas montadas para cada ocasión por los mismos funcionarios, sobrevolaron constantemente durante la administración fellnerista.

Sin embargo, así como nadie se anima a denunciar la multitud de irregularidades que circulan como secretos a voces, la justicia tampoco ha iniciado investigaciones por impulso propio.

Los funcionarios que pasaron por Casa de Gobierno durante la década ganada no ocultan su ostentoso nivel de vida.

Sin embargo, en Jujuy, nadie los interpela.