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Aguas Calientes: otra vez enfrentados "el pueblo contra el pueblo"

Aguas Calientes fue un infierno en la jornada de ayer. Hasta ahora, no hay intensiones de ninguna de las partes para lograr una solución al conflicto y siguen los enfrentamientos del "pueblo contra el pueblo".

El accionar de las fuerzas policiales en la localidad de Aguas Calientes durante la jornada de ayer, volvió a poner en tela de juicios las intensiones del gobierno de la provincia que, al igual que en Libertador General San Martín, volvió a enfrentar al “pueblo contra el pueblo” y no buscar consenso para solucionar un conflicto que involucraba el despido de once trabajadores.

No es la primera vez que se reprime con dureza. Lo sucedido en el mes de agosto en Libertador es un claro ejemplo de la ineptitud del Poder Ejecutivo para evitar los enfrentamientos y las muertes innecesarias.

Pareciera que las políticas de diálogo están dadas para ciertas organizaciones sociales y otras hay que “darle palo y balas”, como si fuera el único método para adoctrinar fuerzas, una metodología propia de la dictadura Militar.

“Preferimos morir de pié, que vivir mendigando migajas a estos funcionarios públicos” fue el mensaje que dejó Marcos Mansilla, titular de la Unión de Trabajadores del Estado Argentino, un gremio que nace tras desprenderse de ATE.

Marcos es hermano de Alejandro Pilo Mansilla, lider de la Organización Social “La 27”, que también rompió con la dirigente social Milagro Salas para conformar su propia agrupación. “Pilo” fue a  Aguas Calientes con su gente en apoyo a su hermano quien estaba siendo reprimido por la policía y luego quedó detenido en el penal del barrio Gorriti.

Está claro que la lucha en Aguas Calientes va a seguir hasta que se logre el objetivo de reincorporar a los once trabajadores despedidos.  “Estamos discutiendo en Asamblea. Muchas veces decimos que preferimos morir de pie, que vivir mendigando migajas a estos funcionarios públicos;  preferimos perder luchando y no morir arrodillados. Desde ya convoco a todos los compañeros afiliados a nuestro Sindicato y a la Organización, a seguir luchando por la dignidad de todos  los trabajadores y algunos movimientos sociales dentro de la provincia” recalcó Mansilla.

Llama la atención la nula intervención de las autoridades del Gobierno de la provincia, que ante la magnitud de los hechos, ni siquiera mandó a un emisario para negociar con los trabajadores y el Jefe comunal, a fin de arribar a un acuerdo y evitar que se siga derramando sangre. “Hasta ahora no tuvimos ningún contacto con las autoridades del Gobierno provincial. Yo vuelvo a recalcar a todos los jujeños,  lo que siempre  pasa dentro de nuestra provincia, siempre caen o detienen compañeros que están reivindicando la lucha de los trabajadores y la lucha social de Jujuy” dijo Marcos.

Aguas Calientes estuvo a punto de convertirse en un nuevo Libertador General San Martín por la magnitud de los hechos, y si el estado provincial no interviene pronto y brinda asistencia financiera al municipio para que pueda solventar el gasto salarial de los empleados cesanteados, se van a volver a repetir las tomas, adelantaron desde UTEA. “Es una lucha de muchos compañeros que estuvieron bancando esto, demos gracias a Dios que no paso lo que pasó en Libertador, no hubo muertos; estaban dadas las condiciones para que sucediera una desgracia porque la policía apuntaba al rostro de los compañeros y al pecho. Por suerte,  demos gracias que no pasó lo mismo, pero fue una lucha campal, donde los compañeros lo único  que intentaban es defender los derechos de los compañeros y la policía reprimir con balas”.

El escaso poder de negociación del Comisionado Municipal, también fue cuestionado por la dirigencia gremial y social. Hasta ayer al medio día había un pre acuerdo e inclusive estaba por firmarse un acta donde se posibilitaba el reingreso de ocho trabajadores en forma inmediata y los tres restantes en el mes de marzo. Por eso no se entiende, porque la intervención de las fuerzas policiales, si una vez firmada el acta correspondiente que se iba hace en horas de la tarde, se levantaban todas las medidas de fuerza.  

Evidenció Mansilla el accionar del jefe comunal, Mario Segovia destacando que “Hay que  aclarar que los compañeros estuvieron en la lucha, están  por reivindicaciones por volver a sus lugares de trabajo, que fueron despedidos por una decisión autoritaria de este Comisionado Municipal, si  se lo puede llamar así, porque fue una vergüenza lo que provocó. Buscar gente que no tiene nada que ver, prométele vivienda, trabajo para que se enfrente al mismo pueblo en una lucha campal y social”.

Finalmente dijo que “Queremos denunciar la persecución que sufren muchos compañeros que estuvieron en Aguas Calientes, por gente que el mismo comisionado manda a sus casas a agredir, a romper los vidrios  de los autos, a apedrear las casas.  La policía está viendo y no hay ninguna defensa o ninguna autoridad que defienda esta cuestión, porque en definitiva la gente vive en Aguas Calientes, y no hay ninguna  seguridad que haga valer los derechos de cada uno”.

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