Atacaron entre seis a un joven a la salida de un boliche y le fracturaron el cráneo
- Un joven fue brutalmente golpeado en un boliche de Tucumán.
- Su hermano y amigo evitaron que lo sigan atacado.
- Seguridad del boliche retiró a los agresores pero no los retuvo para que la policía los identifique.
El hecho ocurrió en la provincia de Tucumán cuando un joven de 24 años se encontraba junto a su hermano en un boliche capitalino. La víctima fue identificada como Edgar Gabriel Gutiérrez y recibió un botellazo en la cabeza que le produjo fractura de cráneo. La policía intenta dar con los agresores.
Fuentes policiales informaron que los hechos sucedieron en el local bailable “Galáctica”. Los jóvenes se encontraban tranquilos hasta que, alrededor de las 5 de la mañana del domingo, un desconocido empezó a agredirlo. En ese mismo instante se acercó otro joven y le partió una botella de vidrio en la cabeza.
"Pienso en ese instante y agradezco que mi hijo no sea otro Fernando Báez Sosa; podrían haberlo matado con los golpes que le dieron en la cabeza", dijo la madre del joven atacado.
El joven cayó desmayado al piso y un grupo de seis comenzó a patearlo mientras este se encontraba inconsciente. En tanto que el hermano de Gabriel, junto a otro amigo, intentaron frenar la golpiza. Al parecer, el enojo había desembocado cuando se chocaron sin querer con uno de los agresores y discutieron.
Tal como relatan los hechos, Gabriel le pidió disculpas y luego siguió sin pensar en que habría más problemas. “Vi cómo uno de ellos le partía una botella de vidrio en la cabeza a mi hermano. El impacto lo dejó inconsciente y a merced de los golpes. No conformes con haberlo desmayado, comenzaron a patearlo en el piso”, explicó el familiar de la víctima.
“Lo que le reclamo al boliche es que no haya detenido a los agresores. Los patovicas vieron que mi hermano estaba desmayado, con un corte profundo en la frente y no los retuvieron para que la Policía pudiera identificarlos” añadió Gutiérrez.
A causa de la lesión, el joven debió ser trasladado al hospital Padilla donde fue estabilizado. Más tarde lo llevaron hasta el sanatorio del Parque por pedido de su familia. "Pienso en ese instante y agradezco que mi hijo no sea otro Fernando Báez Sosa; podrían haberlo matado con los golpes que le dieron en la cabeza", dijo la madre del joven atacado.