Jujuy | Polémica

Robles no renuncia

El ministro de Desarrollo Económico se mantiene en su cargo pese a los cuestionamientos por el fracaso de la venta del Ingenio La Esperanza y aunque la oposición pide a coro su apartamiento el gobernador lo sostiene en su cargo; especulaciones y suspicacias por los motivos.

El estrepitoso fracaso de la operación de venta del ingenio azucarero La Esperanza jaquea la imagen de uno de los ministros de mayor confianza del gobernador Gerardo Morales en Jujuy. 

Juan Carlos Abud Robles, titular del ministerio de Desarrollo Económico, fue la cara visible de la operación que se anunció por primera vez el 29 de noviembre de 2019 y luego tuvo varias confirmaciones públicas en conferencias de prensa en la mismísima Casa de Gobierno, pero nunca pudo concretarse. 

La empresa, fundida desde fines de los noventa, es el corazón productivo de todo un pueblo perteneciente al departamento San Pedro, y es mantenida artificialmente por el estado con un fin social: sostener las fuentes de trabajo de alrededor de centenares de personas. 

Desde su llegada al gobierno, la gestión de Cambiemos busca devolverla al sector privado para detener la sangría que genera en las arcas públicas – alrededor de 600 millones de pesos al año – pero no ha logrado realizar el negocio. 

Con la tutela de Robles, el gobierno impulsó una negociación con el grupo colombiano Omega Energy, un enigmático inversor desconocido en el país hasta el contacto realizado por la gestión local, que nunca pudo acreditar legalmente su intención de invertir en Jujuy. 

Como se dijo, el primer anuncio se realizó el 29 de noviembre de 2017, cuando el ministro y el propio gobernador Gerardo Morales se estrecharon la mano con el supuesto CEO de Omega, Omar Leal, en el salón Blanco de Casa de Gobierno. En aquella oportunidad ambos funcionarios llegaron a afirmar que habían vendido el ingenio “de contado” en una operación que se calculaba en 86 de millones de dólares. 

Sin embargo, el supuesto acuerdo nunca pudo ser refrendado por la justicia, que dirige la situación de la empresa por su situación de quebranto en la que permanece desde hace dos décadas. 

El juez Juan Pablo Calderón, habilitado especialmente por la corte local para entender en el caso, se mostró predispuesto a convalidar los sucesivos convenios que fue anunciando el gobierno. 

Sin embargo, la suma de desprolijidades que rodearon la operación hizo imposible la legalización del pacto. 
Gerardo Morales llegó a desmentir en conferencia de prensa que la venta había fracasado culpando a Jujuy al momento por las versiones, pero 72 horas después tuvo que admitir su error. “Dicen cada cosa, quieren plata” aseveró el mandatario. 

Tras el papelón, la oposición y el sindicato que nuclea los trabajadores exigen la renuncia del ministro Robles, a quien señalan como el responsable de la controvertida situación de la fábrica sanpedreña. 

El ingenio La Esperanza es el principal motor económico del pueblo que lleva su mismo nombre, y pertenece al departamento San Pedro, a 60 kilómetros de San Salvador de Jujuy. 

Supo emplear a más de 2.000 personas, pero hoy cuenta con alrededor de 600 empleados. 

Se declaró en quiebra a finales de los noventa, pero fue mantenido con fondos públicos con el objetivo de evitar una crisis social. 

A partir de allí se realizaron decenas de denuncias públicas por sospechas de corrupción en la gestión estatal de la fábrica. 

Incluso Gerardo Morales llegó a decir que “se robaron todo” en la empresa, y prometió realizar una auditoría, augurando que de allí saldrían causas penales. 

La auditoría no sólo no se concretó, además el ministro Robles - quien tiene en su haber una denuncia por cobrar otro sueldo como director de YPF, algo que es incompatible con su cargo - aseguró que no había suficiente recurso humano en su ministerio para realizarla. 

Hoy esa gestión se encuentra en jaque, y afecta la credibilidad de todo el gobierno.