Los changuitos de mi tierra
Compartimos una poesía de la docente jujeña Hairenik Eliazarian de Aramayo.
LOS CHANGUITOS DE MI TIERRA
Los changuitos de mi tierra
amasados con el barro,
son morochos por afuera
pero por dentro son blancos.
Blancos como puyas-puyas,
dulces como pasacanas,
los changuitos de mi tierra
tienen lirios en el alma.
Pantalón de barracán,
poncho cortito de lana
y un sombrerito que enmarca
la redondez de la cara.
Son changuitos con ojotas
atadas a pies desnudos,
caminadores y alegres,
sin las malicias del mundo.
Si les prestan una caja
responden con una copla.
Si les alcanzan la quena
devuelven una tonada.
Ay, changuitos de los cerros,
de la Puna u la Quebrada,
sonrisa de blancos dientes
y las mejillas rosadas.
Hijos del sol y la tierra,
pastores desde la infancia,
porque tienen limpia el alma
no los queman las heladas.
Hairenik Eliazarián de Aramayo nació en El Carmen, Jujuy, pero la mayor parte de su vida transcurrió en la Quebrada, ya que daba clases en la Escuela Normal de Humahuaca. Actualmente está radicada en la capital jujeña y es Socia Honoraria de la Sociedad Argentina de Escritores, seccional Jujuy.

